- Constantemente se realizan a nivel mundial investigaciones y estudios en fertilización asistida que tienen a los embriólogos como protagonistas, especialistas que un 25 de julio de 1978 consiguieron el nacimiento de Louise Brown, la primera bebé concebida mediante Fertilización In Vitro (FIV).
- La Fecundación In Vitro (FIV) tiene un 97% de tasa de éxito tras tres intentos, incluyendo la transferencia de embriones criopreservados.
En una sociedad donde retrasar la maternidad es una opción de miles de mujeres, y en un país donde la natalidad anda por el suelo, y con una tasa de fecundidad que cayó por debajo de un hijo por mujer -lejos del 2,1 necesario para el recambio generacional- las técnicas de reproducción asistida cobran especial relevancia.
Y en este escenario, el papel de los embriólogos es cada vez más trascendental. Son horas y horas de trabajo silencioso y minucioso en los laboratorios, donde se conjuga ciencia e investigación en la búsqueda de mejores métodos para apoyar la maternidad.
¿Cuál es su rol? Los embriólogos son los que analizan óvulos y espermatozoides, cultivan embriones y monitorean sus primeros días de vida, tomando decisiones fundamentales para el éxito de cada tratamiento. “El embriólogo es clave. Somos profesionales altamente calificados que combinamos ciencia, técnica y responsabilidad ética para acompañar procesos complejos”, señala la embrióloga Dafne Machuca, directora del laboratorio de Fecundación in Vitro, de IVI Santiago.
Hace unas semanas se realizó en Londres la 42ª Reunión Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), que cada año reúne a los más destacados especialistas, y en donde Fundación IVI presentó tres estudios de vanguardia. Uno de ellos, “Integrating AI-driven hyperspectral sperm imaging for prioritisation of spermatozoa associated with embryo implantation”, liderado por el doctor Nicolás Garrido, director de Fundación IVI, demostró que la utilización de IA permite analizar la “bioquímica invisible” de los espermatozoides, abriendo la puerta a seleccionar el más competente antes de la fecundación. Estos avances en la denominada “imagen hiperespectral” estudia la información molecular que no se ve al microscopio y predice su potencial, mejorando las tasas de éxito y reduciendo el número de intentos en los tratamientos.
“Hasta ahora no existían técnicas capaces de analizar las características moleculares de un espermatozoide sin comprometer su viabilidad; de hecho, cualquier intento de medir su bioquímica lo inutilizaba para la fecundación. La imagen hiperespectral cambia ese paradigma”, señaló el doctor Garrido en la presentación en ESHRE. “Mejorar los resultados en reproducción asistida no solo depende del número y la calidad de los ovocitos o de la selección embrionaria. La elección del espermatozoide adecuado emerge como un factor clave y, en muchas ocasiones, infravalorado. Con la IA pasamos de observar forma y movimiento a poder conocer el contenido molecular del espermatozoide de forma inocua”, agregó.
En nuestro país, el trabajo de los embriólogos de IVI Santiago también cuenta avanzada tecnología. Destacan, por ejemplo, el Embryoscope, “un incubador con IA que permite observar en tiempo real la división celular del embrión, sin necesidad de manipularlo, lo que mejora las condiciones de cultivo y aumenta las tasas de gestación”, explica la embrióloga Machuca. También el sistema de almacenamiento criogénico CBS, único en el país en su tipo, que protege muestras reproductivas bajo monitoreo continuo. “La vitrificación de óvulos es el primer paso para que las mujeres que desean posponer la maternidad por razones profesionales o personales mantengan la calidad, características y edad cronológica que tenían sus óvulos al momento de ser extraídos”, agrega. Los ovocitos son tratados con sustancias crioprotectoras y sumergidos en nitrógeno gaseoso a -196°C, con la finalidad de postergar la facultad reproductiva de una mujer por el tiempo que estime conveniente, sin reducir la capacidad de concepción y con las mismas posibilidades de embarazo.
Gracias a estos avances tecnológicos y a la expertise de los embriólogos, en IVI Santiago los tratamientos de fertilidad alcanzan tasas de gestación destacadas que reflejan su alto nivel de efectividad. La Fecundación In Vitro (FIV) tiene un 97% de tasa de éxito tras tres intentos, incluyendo la transferencia de embriones criopreservados. En el caso de la ovodonación, esta cifra supera el 98%, consolidándose como uno de los tratamientos más eficaces.
Fuente: Panisello