Expertos consideran que no hay razones técnicas para postergar nuevamente el plebiscito

Especialistas en salud pública, politología, transporte y psicología social de la Universidad de Santiago advirtieron que el control de la pandemia en locales de votación dependerá netamente del nivel de rigurosidad de las medidas sanitarias que adopte la autoridad.  Además, sostuvieron que el riesgo de contagiarse en una jornada de votación es igual o menor, incluso, que el de un día normal, con centros comerciales abiertos al público. 

 

El ministro del Interior, Víctor Pérez, se refirió a la posibilidad de aplazar nuevamente el plebiscito constituyente en medio de la pandemia del coronavirus. De acuerdo al secretario de Estado, ante la posibilidad de cambiar la fecha prevista para el 25 de octubre, el Gobierno optará por un acuerdo político. “Tenemos un plebiscito porque hubo un acuerdo político que trasladó la fecha. Ese es el mecanismo. Aquí no va a haber una imposición, sino un acuerdo”, sostuvo.

 

Condiciones sanitarias

 

Sin embargo, ¿están las condiciones para realizar un plebiscito de manera segura en medio de la emergencia sanitaria? Para la ex ministra de Salud y Decana de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago, Helia Molina, es posible reducir sustantivamente el riesgo de contagio si se aumentan los locales de votación y se establecen protocolos rigurosos para mantener el distanciamiento entre los votantes.

 

“Hay que tomar todas las medidas necesarias, como triplicar los lugares de votación de manera que hayan mucho menos mesas en cada lugar, lo que asegure que haya menos gente, privilegiando espacios abiertos y grandes, como el Estadio Nacional”, afirmó.

 

La médica cirujana experta en salud pública y epidemiología agregó que se debe asegurar una distancia de metro y medio entre los votantes, así como, también, entre los propios vocales de mesa; supervisar el uso de las mascarillas en los locales, además de disponer de un stock en el caso de quienes concurran sin una; y tener guantes, alcohol gel y artículos para limpiar superficies.

 

“No hay ninguna actividad exenta de riesgo, pero si están abiertos los malls y parte del país no está en cuarentena en días de semana, no veo por qué no se puede hacer el plebiscito”, cuestionó. “No creo que sea más riesgoso hacer el plebiscito que ir a la calle Meiggs, al Mall Chino, al Costanera Center, al Parque Arauco, al banco para retirar el 10% o a distintas entidades para recibir los bonos que entrega el Estado”, enfatizó.

 

Por último, consideró que “comprar en el supermercado es más riesgoso que ir a votar, porque las votaciones se pueden realizar más ordenadamente. No hay una razón sustantiva en este momento para suspender una votación, dado que las actividades cotidianas de las personas son más riesgosas que una votación”.

 

Condiciones políticas

 

Por su parte, la integrante de la Mesa Técnica para una Nueva Constitución y Directora Académica y de Vinculación con el Medio de la Facultad de Humanidades de la Usach, Pamela Figueroa, sostuvo tajantemente que “las condiciones políticas para realizar el plebiscito el 25 de octubre sí están”.

 

“La fecha está establecida en el capítulo XV de la Constitución Política. Por tanto, para cualquier modificación, se requieren 2/3 de los votos en ambas Cámaras. No es una definición que pueda tomar el poder Ejecutivo por cuenta propia”, advirtió la politóloga. “Las declaraciones de Víctor Pérez solo muestran que sectores conservadores que nunca han estado disponibles al cambio constitucional hacen ver reiterativamente su punto de vista, de no hacer viable el plebiscito”, criticó.

 

Master of Arts en Estudios Latinoamericanos mención Gobierno de la Georgetown University y ex Jefa de la División de Estudios del Ministerio Secretaria General de la Presidencia consideró inconveniente postergar el referéndum. “La democracia no puede suspenderse por una pandemia. Muchos países a nivel internacional siguen haciendo sus campañas en medio de esta crisis sanitaria”, comparó.

 

“Probablemente, viviremos con una crisis sanitaria por largo tiempo. Por lo tanto, el rol de la autoridad es generar los mecanismos para garantizar la democracia”, emplazó la politóloga, ex Jefa de la División de Estudios del Ministerio Secretaría General de la Presidencia y ex coordinadora del Proceso Constituyente Abierto a la Ciudadanía.

 

Condiciones de movilidad

 

En tanto, el experto en transporte urbano y subdirector del Smart City Lab de la U. de Santiago, Rodrigo Martin, consideró que “la razón de suspender el plebiscito en términos de movilidad no parece razonable, porque la movilidad que estamos teniendo hoy de actividades comerciales, supermercados y actividades básicas ya es bastante importante”.

 

“Si comparamos ese nivel de movilidad con un día de votación, en el que se suspenden todas las otras actividades, no es tremendamente distinto”, aseguró el académico de la Escuela de Arquitectura. “La movilidad de un día de votación no es demasiado distinta que la que tenemos en los momentos actuales, producto de actividades comerciales”, insistió.

 

Martin reconoció que el único problema importante de sortear será cuando las personas deban trasladarse largos trechos para concurrir a sus locales de votación. Sin embargo, estimó que si el transporte público incorpora las mismas medidas de cuidado sanitarias que en otros sectores, no debiera suscitarse mayor riesgo.

 

“Si entendemos que el plebiscito se realizará en un día, la movilidad debería ser menor, incluso, que durante los días de semana”, insistió.

 

Condiciones psicosociales

 

Finalmente, el doctor en psicología, antropólogo y académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago, Sergio González, advirtió que la concurrencia a votar en el plebiscito dependerá netamente de lo que la autoridad transmita a la población.

 

“Las condiciones psicosociales que determinarán la participación en el plebiscito dependerán de que las personas tengan seguridad, confianza y sientan que la autoridad ha tomado todas las condiciones de cuidado colectivo que permitan que el acto pueda ocurrir de manera segura”, sostuvo.

 

El investigador en psicología social y cultural explicó que puede ser difícil para la población entender un aplazamiento “cuando la autoridad sigue avanzando en planes de desconfinamiento. Ya se ha avanzado en diferentes pasos, como la apertura de malls. El transporte público ya funciona y el espacio público ya está siendo ocupado”.

 

“Esta es una gran prueba para el aparato estatal, de respetar un compromiso contraído, entregando las condiciones para que el espacio público esté protegido”, concluyó.

Fuente: Usach.