Santiago, 29 de julio de 2026
Tras el paso de los sistemas frontales que han afectado 10 regiones del país, empresas de distintos rubros y tamaños enfrentan el desafío de restablecer la operación normal de sus instalaciones. Especialistas en facility management advierten que, si bien la reconstrucción de daños estructurales requiere de especialistas certificados, existe una serie de acciones de gestión y mantención que pueden y deben iniciarse de inmediato para minimizar riesgos y acelerar la recuperación.
“Después de un evento climático severo, la velocidad con que una organización implementa medidas de gestión de sus instalaciones puede marcar la diferencia entre retomar la operación en pocos días o enfrentar semanas de interrupciones. Las primeras 48 a 72 horas son críticas para reducir riesgos, proteger a las personas y evitar que daños menores evolucionen hacia problemas de mayor magnitud.”, señala Rowland Hughes, director nacional de Facility Management de Grupo EULEN Chile, empresa de servicios de gestión de instalaciones y seguridad con operación en todo el país.
Los eventos climáticos extremos ya no deben considerarse situaciones excepcionales, sino escenarios para los cuales las organizaciones deben prepararse mediante planes de continuidad operacional y protocolos de respuesta previamente definidos. De acuerdo con el especialista, estas son seis recomendaciones prioritarias para empresas que buscan retomar su operación tras un evento climático severo:
- Diagnóstico visual inicial de condiciones: Antes de reabrir cualquier espacio, se recomienda una revisión visual de accesos, techumbres, fachadas y áreas comunes para identificar riesgos inmediatos —filtraciones, desprendimientos, cables sueltos—. Esta evaluación no reemplaza una inspección estructural, pero permite tomar decisiones informadas sobre qué zonas son seguras para el tránsito de personas.
- Control temprano de humedad: La humedad acumulada tras lluvias o filtraciones es el principal factor de riesgo para la proliferación de hongos y moho, un problema especialmente sensible durante la temporada de enfermedades respiratorias en Chile. Ventilación forzada, deshumidificación y secado de superficies deben iniciarse dentro de las primeras 24 a 48 horas.
- Limpieza profunda y sanitización especializada: Las áreas afectadas por agua de lluvia, barro o filtraciones requieren protocolos de limpieza distintos a la mantención rutinaria, incluyendo sanitización de superficies y control de olores.
- Revisión de sistemas de drenaje y evacuación de aguas: La limpieza de canaletas, sumideros y rejillas es clave para evitar que agua residual acumulada genere nuevos daños o se convierta en foco de vectores sanitarios.
- Verificación de continuidad de servicios generales: Antes de retomar la operación completa, se debe confirmar que los servicios de limpieza, mantención y facility management puedan funcionar con normalidad, lo que permite una reapertura gradual y segura de las instalaciones.
- Derivación oportuna a especialistas estructurales: Cuando el diagnóstico inicial detecta daños que comprometen la estructura del inmueble —grietas, filtraciones persistentes, daños en cubierta—, es fundamental derivar de inmediato a arquitectos, ingenieros estructurales o empresas de reconstrucción certificadas. El rol del facility management es acompañar la gestión operativa, no ejecutar este tipo de intervenciones.
“Facility Management cumple un rol estratégico en la continuidad operacional de las organizaciones. Una gestión oportuna permite reducir tiempos de recuperación, disminuir costos asociados a daños secundarios y restablecer condiciones seguras para trabajadores, clientes y visitantes”, concluye Hughes.
Fuente: Strategika