- Historia de un jabalí (o algo de Ricardo) en Teatro Finis Terrae
- Una de las obras más elogiadas del premiado dramaturgo uruguayo, Gabriel Calderón, bajo la dirección de Cristián Plana, transforma un ensayo teatral en un electrizante enfrentamiento entre dos actores que compiten por encarnar al célebre monarca de Shakespeare.
Humor negro, metateatro y una aguda reflexión sobre la ambición, el ego y las formas contemporáneas del poder sostienen a la producción Fundación Teatro a Mil que la crítica ha destacado por la solidez de sus actuaciones e inteligencia de su propuesta escénica y que se mantendrá en cartelera del 6 al 22 de agosto en Teatro Finis Terrae.
Hay clásicos que sobreviven porque hablan de la condición humana y hay autores capaces de trasladar esos conflictos al presente con una lucidez inquietante. Eso es lo que consigue el dramaturgo uruguayo Gabriel Calderón en Historia de un jabalí (o algo de Ricardo) que llega a Teatro Finis Terrae a partir del próximo jueves 6 de agosto. La versión chilena de una de sus obras más celebradas –producción Fundación Teatro a Mil –reúne a Francisco Reyes y Marcelo Alonso bajo la dirección de Cristián Plana en un irreverente montaje donde Shakespeare se convierte en espejo del mundo contemporáneo.
La historia comienza con una disputa aparentemente menor: dos actores veteranos aspiran a interpretar a Ricardo III, uno de los personajes más complejos del teatro universal. Pero el ensayo pronto deja de ser un espacio de creación para convertirse en un campo de batalla donde afloran viejas frustraciones, rivalidades profesionales y un deseo irrefrenable por alcanzar el protagonismo. Mientras los intérpretes construyen al célebre rey inglés, también comienzan a parecerse a él.
“La premisa da origen a un sofisticado juego metateatral donde el público nunca deja de preguntarse dónde termina el personaje y dónde comienza el actor. Calderón desplaza los conflictos políticos de Shakespeare hacia el interior de una compañía teatral y demuestra que las luchas por el poder, el prestigio y el reconocimiento siguen operando con la misma ferocidad, aunque hoy adopten nuevas máscaras”, explica el director artístico de Teatro Finis Terrae, Marco Antonio de la Parra.
En cuanto a la puesta en escena, el también psiquiatra y dramaturgo encargado de la programación de la sala universitaria, destaca su “notable precisión, donde cada decisión escénica está al servicio del trabajo actoral. Sin artificios innecesarios, el montaje concentra toda su fuerza en la interpretación, haciendo que cada silencio, cada réplica y cada cambio de registro aumenten la tensión dramática hasta convertir el escenario en un espacio de permanente confrontación”.
Es precisamente allí donde Francisco Reyes y Marcelo Alonso entregan uno de los mayores atractivos de la propuesta. Ambos construyen un duelo interpretativo de enorme complejidad, transitando con naturalidad entre actores, personajes y narradores, en un ejercicio que exige virtuosismo técnico y una permanente complicidad con el espectador. Más que interpretar una historia, ambos la habitan, desplazándose con precisión entre el humor, la ironía, la vulnerabilidad y la violencia contenida.
La recepción crítica ha coincidido en destacar esa potencia escénica. Diversos medios especializados han valorado la vigencia del texto de Gabriel Calderón, la dirección contenida de Cristián Plana y la excelencia interpretativa del elenco. Culturizarte definió el montaje como “una experiencia teatral poderosa y necesaria”, subrayando que se mueve “con inteligencia en un terreno resbaladizo: el de la ambición artística, el ego del actor y el poder”, además de destacar la presencia escénica de Francisco Reyes y la eficacia del trabajo conjunto con Marcelo Alonso.
Sin ofrecer respuestas evidentes, Historia de un jabalí (o algo de Ricardo) instala preguntas profundamente contemporáneas: ¿hasta dónde puede llegar una persona para obtener poder?, ¿qué precio tiene el reconocimiento?, ¿qué parte de Ricardo III sigue viva en quienes compiten por un espacio de influencia? En tiempos donde la exposición pública, la validación y el liderazgo parecen definir el éxito, la obra encuentra en Shakespeare una sorprendente forma de hablar sobre el presente.
“Con una dramaturgia de extraordinaria inteligencia, un duelo actoral de alto nivel y una puesta en escena que privilegia la palabra y la interpretación por sobre cualquier artificio, el montaje confirma por qué Gabriel Calderón es una de las voces más relevantes del teatro iberoamericano contemporáneo y por qué Historia de un jabalí (o algo de Ricardo) se ha convertido en una de las propuestas escénicas más estimulantes de los últimos años”, concluye.
COORDENADAS
6 al 22 de agosto
jueves y viernes 20.30 h; sábados, 19 h
Duración: 90 min/ + 15 años
$15.000 Gral. $7.500 Estudiantes y Súper Jueves; $9.000 personas mayores; $ 11.500 Domingo Dúo
Teatro Finis Terrae (Av. Pocuro 1935, Providencia).
https://ticketplus.cl/events/rosalyn
RESEÑA
Dos actores se enfrentan al reto de interpretar a Ricardo III, el monarca despiadado de la tragedia de William Shakespeare. Llevan toda la vida haciendo papeles secundarios y piensan que merecen esta oportunidad. Sin embargo, consideran que el resto del elenco no está a su altura y no les gusta nada de lo que les propone el director. Durante la construcción del personaje, las afinidades entre los actores y el monarca inglés empiezan a aflorar. Los tres son ambiciosos e inteligentes. Como Ricardo III, ellos no quieren conformarse, tienen ansias de poder y no están dispuestos a perder el tiempo con actores blandos, hipersensibles o mediocres. A medida que se entrelazan sus historias de vida, la relación entre los actores, el personaje y el espectador se hace cada vez más estrecha, entregando un espacio para reflexionar sobre los límites de la ambición humana, los mecanismos de poder contemporáneos, el deseo y el resentimiento.
FICHA ARTÍSTICA
Dramaturgia: Gabriel Calderón | Dirección: Cristian Plana | Elenco: Francisco Reyes y Marcelo Alonso | Diseño integral: Carolina Sapiain | Asistencia de producción: Paula Galleguillos I Producción Fundación Teatro a Mil
SOBRE EL AUTOR
Dramaturgo, director de teatro y actor uruguayo. Ha escrito más de 20 obras de teatro y ha sido reconocido con diferentes premios, entre los que destaca el Premio Nacional de Literatura en dos ocasiones: en 2011 por Mi pequeño mundo porno y en 2016 por Ex: Tal vez la vida sea ridícula. Sus textos han sido traducidos al francés, alemán, inglés, griego y portugués, y se han representado en países como Argentina, Brasil, España, Francia, Estados Unidos, México, Panamá, Costa Rica, Ecuador, Bolivia y Perú. En 2025 retomó sus trabajos internacionales en el Piccolo Teatro de Milan, el Teatro Vidy de Lausanne y el Teatre Lliure de Barcelona, y fue condecorado por el Rey de España con la Cruz de la Orden de Isabel la Católica, en reconocimiento a su destacada trayectoria artística y su contribución al diálogo cultural, destacando su influencia en el teatro latinoamericano contemporáneo y su proyección internacional.
SOBRE EL DIRECTOR
Director teatral. Ha realizado montajes teatrales desde el año 2002. Fue parte del seminario de dirección del Teatro La Memoria donde estrenó varias de sus obras (Comida Alemana de Thomas Bernhard, 2009; Castigo de August Strindberg, 2013, entre otras). Ha participado en producciones del Centro GAM como Locutorio de Alejandro Sieveking (2016), Excesos de Mauricio Wacquez (2019), Estás ahí, Yin (2024). Dirigió dos montajes producidos por el Teatro Stabile di Napoli, La signorina Giulia de August Strindberg (2014) y Un tram che si chiama Desiderio de Tenessee Williams (2015). Varias de sus obras han sido presentadas en festivales internacionales como FIBA en Buenos Aires, SALA DE PARTO en Lima, Oi FUTURO en Rio de Janeiro, SENS INTERDIT en Lyon, NOORDERSON en Groningen, entre otros.
Fuente: UFT