- La tecnología CROW, utilizada este año para reforzar la seguridad del cambio de mando presidencial y de FIDAE, integró uno de los equipos destacados en los ejercicios de interoperabilidad de la OTAN, instancia que evalúa las capacidades antidrón más avanzadas utilizadas por países aliados.
Julio, 2026.- En un escenario marcado por la creciente utilización de drones en conflictos armados, atentados e incluso incidentes que afectan la operación de aeropuertos e infraestructura crítica, las tecnologías destinadas a detectar y neutralizar estas amenazas se han transformado en una prioridad para las organizaciones de defensa y seguridad.
En ese contexto, el sistema antidrón CROW, desplegado este año en Chile para apoyar la protección del cambio de mando presidencial y de la Feria Internacional del Aire y del Espacio (FIDAE), integró uno de los equipos reconocidos por su desempeño en los ejercicios Technical Interoperability Exercise (TIE) 2026, organizados por la OTAN en Países Bajos.
Las pruebas reunieron a cerca de 300 especialistas de 11 países, junto a más de 60 sistemas de detección y neutralización de drones y 40 plataformas de mando y control. El objetivo fue comprobar la capacidad de estas tecnologías para compartir información en tiempo real, coordinar respuestas y operar de manera conjunta frente a amenazas aéreas no tripuladas.
La solución desarrollada por la firma española Indra Group participó en la categoría Performance Challenge, que evalúa la interoperabilidad entre sistemas de distintos fabricantes y países. El equipo del que formó parte fue distinguido por su desempeño, validando capacidades que ya han sido utilizadas en operaciones de seguridad en Chile.
Tecnología desplegada en eventos estratégicos
El reconocimiento cobra relevancia porque la misma tecnología fue utilizada durante dos de los principales operativos de seguridad realizados este año en el país.
En marzo, el sistema CROW apoyó, en coordinación con la Fuerza Aérea de Chile, las labores de vigilancia aérea durante el cambio de mando presidencial realizado en el Congreso Nacional, en Valparaíso. Posteriormente fue desplegado en FIDAE, la principal feria aeroespacial, de defensa y seguridad de América Latina, para reforzar la protección del espacio aéreo durante el evento.
“Existen aplicaciones con tecnologías similares en ámbitos como las cárceles o las refinerías. También pueden utilizarse en aeropuertos, centrales de producción de energía o, en general, en infraestructuras críticas que son esenciales para un país. En ese tipo de instalaciones, estas soluciones no solo son útiles, sino que hoy se están convirtiendo en una necesidad”, explicaba en marzo de este año Vicente Huertas, CEO de Indra Group Chile, Perú y Cono Sur.
La plataforma integra radares tridimensionales, sensores de radiofrecuencia, cámaras ópticas y térmicas, herramientas de inteligencia artificial y sistemas de neutralización, permitiendo detectar, identificar y responder frente a drones que puedan representar una amenaza para personas, infraestructura crítica o eventos masivos.
“El desarrollo tecnológico está acelerando el uso de drones en múltiples ámbitos y, por lo tanto, soluciones antidrones como esta se volverá esenciales para muchas de estas instalaciones”, planteó el ejecutivo.
El mismo sistema fue utilizado posteriormente para resguardar la Feria Internacional del Aire y del Espacio (FIDAE), la más importante del continente, realizada en Santiago de Chile, con total éxito.
Un desafío creciente para la seguridad
Los ejercicios TIE son organizados anualmente por la Agencia de Comunicación e Información de la OTAN (NCIA) para evaluar qué tecnologías cumplen los estándares de interoperabilidad requeridos por la alianza y pueden integrarse a arquitecturas multinacionales de defensa.
Durante las pruebas se analizan variables como la precisión en la detección de objetivos, la estabilidad del seguimiento, la integración entre sensores y sistemas de mando y control, la identificación de amenazas y la coordinación de las capacidades de neutralización.
Para Indra, la participación en estos ejercicios representa una validación internacional de una tecnología que ya ha sido utilizada en Europa y América Latina para la protección de infraestructuras críticas y eventos de alta relevancia, en un escenario donde el uso de drones con fines ilícitos o militares continúa expandiéndose.