La exministra de la Mujer, Antonia Orellana, cuestionó la iniciativa “Escucha su corazón”, presentada por el Partido Nacional Libertario, al señalar que es una “crueldad legislativa”. Marcelo Ahumada, matrón, ecografista y jefe de carrera de la escuela de Obstetricia y Puericultura de la Usach, indicó que “claramente es una forma de violencia obstétrica”.
Controversia, y fuertes críticas, generó el proyecto de ley denominado “Escucha su corazón”, cuyo autor es el diputado Cristóbal Urruticoechea, del Partido Nacional Libertario.
La propuesta señala que “el presente proyecto tiene por objeto incorporar, dentro del procedimiento de consentimiento informado regulado en el artículo 119 del Código Sanitario, un deber específico de información a cargo del médico cirujano que ha de practicar el aborto: informar a la mujer, en forma previa y con carácter veraz y objetivo, que está obligado a mostrar mediante instrumentos electrónicos el sonido de la actividad cardíaca del embrión o feto”.
El proyecto establece que “la existencia de actividad cardíaca constituye un dato clínico objetivo y verificable, propio del estado biológico del embarazo, cuya comunicación robustece la calidad del consentimiento informado de la mujer que solicita el aborto”.
De esta manera, según la iniciativa, el médico deberá informar si, de acuerdo con la edad gestacional, es detectable la actividad cardíaca del embrión o feto y, en caso de serlo, ofrecer “de manera verbal y directa” a la mujer la posibilidad de escuchar los latidos mediante los medios técnicos disponibles, “junto con una descripción objetiva de los mismos”.
El proyecto establece que “la madre del nonato podrá declinar libremente este ofrecimiento, con todo, el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo si es que esa situación se verifica”.
Marcelo Ahumada, matrón, ecografista y jefe de carrera de la escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Santiago, sostuvo que “quienes realizamos atención clínica gestantes y, específicamente quienes realizamos ecografías, estamos obligados a evaluar y señalar en el informe sobre todo el estado de vitalidad de esa gestación, ya si está vivo o no, y evaluar la actividad cardíaca”.
Por esta razón, el profesional aseguró que “no es necesario bajo ninguna circunstancia, para hacer esta evaluación, tener que escuchar los latidos cardíacos. Por lo tanto, en términos médicos tenemos varias opciones de hacer esta evaluación”.
Ahumada agregó que “ofrecerles o obligarles a escuchar el corazón del feto, sobre todo en estos tres casos en que las personas ya se encuentran en un estado específico donde saben que se va a producir un aborto o que ese embarazo no va a llegar a su fin, no solo es innecesario, sino que es una medida aberrante que solo agrava la situación clínica en la que se encuentra”.
Con respecto a si podría existir alguna forma de violencia, al obliga a oír latido fetal en aborto por tres causales, el matrón indicó que “claramente es una forma de violencia obstétrica”.
Por último, el ecografista relató que “la Sociedad Internacional de Ultrasonido en Obstetricia y Ginecología, la Sociedad, establece no escuchar los latidos del embrión bajo las 11 semanas de gestación”.
Fuente: Usach.