- La película ya es la sexta más taquillera de la historia y en Chile tuvo uno de los mejores estrenos registrados. Pero la plata no queda solo en la boletería: juguetes, videojuegos, licencias, música y salas premium también se suben al negocio.
Spider-Man ya no solo salva ciudades, sino que también mueve miles de millones de dólares. “Spider-Man: Un Nuevo Día” se convirtió este fin de semana en la sexta película más taquillera de la historia, con más de US$2.219 millones recaudados en el mundo.
La cinta protagonizada por Tom Holland superó a dos gigantes del cine: “Vengadores: Infinity War” y “Star Wars: El Despertar de la Fuerza”. Pero el fenómeno no se quedó afuera. En Chile, la película también arrasó.
Cuando llegó a las salas locales el 29 de julio, reunió a cerca de 120 mil espectadores en su primer día. Entre jueves y domingo de esa semana sumó 527.846 personas, la mejor cifra del año en el circuito local y el séptimo mejor estreno en la historia del cine en Chile, según cifras entregadas por el distribuidor local.
En ese mismo fin de semana, la película recaudó aproximadamente US$ 5 millones en el país, un récord de estreno para la franquicia en Chile.
“Cuando una película alcanza este tipo de cifras, el estudio que la produce no es el único que gana. Se activa una cadena que abarca salas de cine, videojuegos, licencias, juguetes y formatos premium. Spider-Man es un buen ejemplo de cómo la cultura popular también puede explicar negocios”, señala Ignacio Mieres, head of research de la app de inversiones XTB.
El giro de Sony
El caso Sony muestra bien ese cambio. Aunque mucha gente todavía la asocia con televisores, audífonos o PlayStation, la compañía hoy depende mucho más de contenidos que hace una década. Según el análisis de XTB, cerca del 36% de sus ingresos proviene de los videojuegos, 17% de la música y 12% de las películas.
El éxito de Spider-Man también llega en un momento en el que las salas están cambiando. La competencia del streaming hizo que ir al cine dejara de ser una salida tan frecuente como antes. En Estados Unidos, por ejemplo, una persona promedio iba al cine unas cinco veces al año en 2000; en 2023, esa cifra bajó a menos de tres.
Aunque la gente va menos al cine, una parte del público está dispuesta a pagar más por vivir la película como un evento. En ese espacio entran las salas premium, como IMAX.
Según XTB, IMAX representa menos del 1% de las salas de cine del mundo, pero genera cerca del 3,6% de la taquilla global. Esto se explica por pantallas más grandes, un mejor sonido y una experiencia que no se puede replicar igual en la casa.
La plata sigue después de que se apagan las luces
El negocio de Spider-Man no termina cuando el público sale de la sala. Tampoco se reparte de una manera tan simple. Sony tiene los derechos cinematográficos de la película. Disney, dueña de Marvel, financia aproximadamente un cuarto de los costos de producción y recibe cerca de un cuarto de las utilidades como coproductora. Además, participa en el negocio de productos de consumo asociados a Marvel.
A esa cadena se suman compañías como Hasbro, que fabrica figuras de acción, juguetes y otros productos con licencia. También entran los videojuegos, la música, las salas de cine y todo lo que se activa cuando una marca global logra conectar con millones de personas.
“Spider-Man muestra lo complejo que puede ser el negocio de una sola marca global. El cine, los videojuegos, los juguetes y otros productos no necesariamente generan ingresos para la misma empresa”, agrega Mieres.
Que una película recaude miles de millones de dólares no significa automáticamente que sea un buen momento para comprar acciones de la empresa que la produjo. Desde XTB recuerdan que invertir siempre implica riesgos y que el éxito de un producto no necesariamente se traduce en una buena inversión.
Fuente: Simplicity