- Análisis de Unholster con datos de DefensaDeudores.cl identifica que el 51% se concentra entre los 35 y 54 años.
En la antesala del Día de la Madre, un análisis elaborado por Unholster con información de DefensaDeudores.cl revela el perfil de las mujeres con hijos que han debido recurrir a la quiebra en Chile. Entre enero de 2025 y febrero de 2026, un total de 281 madres iniciaron procesos de liquidación con este estudio de abogados, sumando 491 hijos e hijas entre todas ellas.
El estudio muestra que se trata de un fenómeno altamente concentrado y estructural. En el 100% de los casos, las deudoras registran una sola causa judicial, lo que refuerza la idea de la quiebra como un evento terminal dentro del ciclo financiero de las personas. “Quien declara quiebra no vuelve al sistema en el corto plazo, lo que transforma esta herramienta en una salida definitiva más que en un mecanismo de reorganización”, plantea Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.
Uno de los rasgos más relevantes es la situación familiar. El 70% de las madres que quiebran son solteras (198 casos), mientras que un 29% son casadas (83 casos). La ausencia de un codeudor o de una red económica de pareja aparece como un factor crítico en la incapacidad de absorber shocks financieros. “En la muestra de 281 madres analizadas, el 70,5% declara la quiebra siendo soltera y el 82,2% tiene uno o dos hijos. La distribución indica que la insolvencia, al menos en este segmento, no se asocia a familias numerosas, sino a hogares con un único ingreso responsable de la carga financiera”, señala el economista y director de Data Science de Unholster, Cristóbal Huneeus.
Desde el punto de vista socioeconómico, la mayor concentración se da en los segmentos C2 y C3, es decir, clases medias con acceso al crédito pero con limitada capacidad de resiliencia ante eventos adversos. “El 95,4% de las madres analizadas vive en condición de arriendo o allegamiento y el 72,2% no registra vehículos a su nombre. En conjunto, configuran un perfil sin activos significativos al momento de iniciar el procedimiento de quiebra, lo que es coherente con que soliciten la liquidación simplificada”, apunta Huneeus.
En términos etarios, el grupo más afectado corresponde a mujeres entre 35 y 54 años (51,1%), seguido por el tramo de 18 a 34 años (43,5%). Se trata de etapas de alta exposición al crédito de consumo y con mayores cargas asociadas al sostenimiento del hogar. Los segmentos mayores tienen una participación marginal, donde solo el 4,7% tiene entre 55 y 70 años y apenas un 0,7% supera los 71.
“La concentración en segmentos medios y en edades productivas refleja un problema estructural. Son mujeres que trabajan, que tienen ingresos, pero que ante cualquier descalce, como una pérdida de empleo, enfermedad o sobreendeudamiento, no tienen margen de maniobra. Sin red de apoyo, el sistema las empuja rápidamente a la insolvencia total”, agrega Ibáñez.
Geográficamente, el fenómeno se concentra en la Región Metropolitana, que reúne el 45,9% de los casos, seguida por Biobío y Valparaíso, ambas con 8,2%. Destaca también La Araucanía, con un 6,4%, una proporción superior a su peso poblacional, lo que sugiere vulnerabilidades estructurales a nivel regional.
Ibáñez plantea que este fenómeno tiene un impacto social. “Detrás de estas 281 madres hay 491 hijos. La quiebra no solo afecta a quien la declara, sino que tiene consecuencias directas en el bienestar y las oportunidades de sus familias”, indica.
Fuente: wearesimplicity.