Los retos en seguridad del sector salud, más allá de los procesos de cara al paciente

Imprimir

Por: Ana María Cabrales, Gerente de Mercadeo de Verticales de Zebra Technologies LATAM

El servicio prestado por médicos, enfermeras, personal administrativo, pacientes y en general, todo el equipo humano que hace parte de las instituciones de salud, están en constante evaluación tanto por el sistema regulatorio como por sus pacientes. Cumplir con la normatividad de la industria y brindar todos los días un excelente servicio, puede muchas veces marcar la diferencia entre la vida y la muerte de una persona.

No es un secreto que el sector enfrenta retos importantes en la atención. Entre ellos, la disminución o eliminación de errores en medicaciones y procedimientos, la agilización de los procesos para cubrir todos los casos que solicitan el servicio y la elevación de los estándares de calidad en la atención. Sin embargo, existen también otros desafíos que no están precisamente de cara a los pacientes, pero que exigen la misma atención y cuidado que aquellos que el cliente percibe, para cumplir con las regulaciones y tener máxima visibilidad de lo que ocurre dentro de la entidad.

Se trata precisamente del control y trazabilidad de los activos usados en un hospital. Tener procedimientos de asepsia y antisepsia adecuados, así como visibilidad de la manipulación de equipos, implementos médicos, uniformes, ropa de camas y camillas, entre otras herramientas necesarias para la prestación del servicio de salud, también puede significar la recuperación o empeoramiento de la enfermedad de un paciente al tener en cuenta riesgos como virus presentes en ambientes diferentes al hospital ¿Cómo marcar la diferencia? Estas instituciones han encontrado en la tecnología, el mejor camino para su gestión de activos.

Según el Estudio sobre Hospitales 2022 de Zebra, para el 2020 se espera un incremento del 40% en el uso de dispositivos móviles, los cuales permiten la captura de información de pacientes, activos, medicamentos, personal, entre otros. Así es posible saber si a un paciente ya se le suministró un medicamento específico, pero también la ubicación y estado de los diferentes activos como equipos, implementos de cirugía, ropa de cama, uniformes, entre otros. Estos dispositivos pueden ser computadores móviles, escáneres de códigos de barras o tabletas, con los cuales se puede acceder a la información en tiempo real de los procesos operativos y médicos de la clínica, desde cualquier lugar en el que se encuentre el usuario.

Igualmente, tecnologías como la Identificación por Radiofrecuencia (RFID), están facilitando en el sector la administración de inventarios de medicamentos y activos, ya que con tags que se incorporan a los activos de la institución, y antenas de captura de datos instaladas, puede capturarse masivamente información de los activos, sin tener que hacerlo uno a uno, no solamente en tiempo real, sino a una velocidad sin precedentes. Esto permite que los procesos de atención sean mucho más rápidos, y, sobre todo, evita pérdidas, lo cual, a su vez, disminuye costos de operación.

Sanatorio Finochietto, uno de los hospitales más importantes de Buenos Aires, Argentina, es un ejemplo de cómo la implementación de la tecnología impacta positivamente en la gestión de activos dentro del sector salud y está pisando con fuerza en la región Latinoamericana. Con la implementación de las soluciones RFID de Zebra Technologies y de su partner Telectrónica, la entidad optimizó su gestión de inventarios y proceso de lavandería de ropa de cama y uniformes, cumpliendo con las regulaciones del sector y ahorrando hasta $300,000 (USD) al año.

El hospital argentino tenía un problema de flujo de uniformes y ropa de cama, lo cual impactaba en pérdidas y en costos. Anteriormente, el personal sacaba sus propios uniformes para lavarlos en casa, lo cual, por temas de asepsia y cuidado con el paciente, no era ideal. De esta manera, implementó un proceso de lavandería interno, instalando un túnel RFID por donde identifican las bolsas de ropa sucia y las envían a lavado. Las prendas en el túnel son contabilizadas en menos de 30 segundos y pasan a la zona de limpieza. Después de ser manipulada adecuadamente, la ropa es devuelta por el mismo camino hacia la zona de inventario y es recibida y organizada en menos de 20 minutos. Cuando el personal requiere retirar su uniforme, lo hace utilizando su huella y la transacción queda registrada en el sistema.

Este es tan sólo un ejemplo de cómo la tecnología está impactando las operaciones de la industria. Cuando se reduce el tiempo implementado en procesos administrativos por realizar las tareas de forma manual, reduciendo errores y costos, el personal de la institución médica puede dedicar más tiempo a lo realmente importante, cuidar y atender a los pacientes.

Pacientes que según el estudio del Futuro de la Salud de Zebra, perciben ya dicho impacto tecnológico en el sector. El 77% de los pacientes se siente más tranquilo cuando ve al personal de la institución con tecnología móvil. Lo mismo seguramente estará por ocurrir con otras tecnologías disruptivas que ya están siendo protagonistas en la industria como el monitoreo remoto de pacientes, atención médica a través de un dispositivo, inteligencia artificial (IA), conectividad entre equipos e información en la nube.

El futuro del sector hospitalario depende de la eficiencia, productividad y seguridad de sus operaciones. No en vano, para el 2022, el 96% de los hospitales espera invertir en tecnología para la trazabilidad de los pacientes, el 98% de muestras y exámenes, el 98% de activos y el 97% para la trazabilidad de personal.

La evolución del sector en ocasiones es medida por el servicio prestado de cara al paciente. Sin embargo, los pasos gigantes se están presentando en el “back stage” de la atención directa al usuario, impactando positivamente la reputación de las instituciones médicas, la labor diaria del personal y definitivamente, la vida de los pacientes.

Para mayor información sobre tecnologías disruptivas para el sector salud, visite Zebra.

 

Fuente: «bcw-global».