- Sigue siendo un tema medio tabú; sin embargo, especialistas advierten que los problemas de fertilidad masculina tienen una incidencia significativa en las parejas que no logran el embarazo.
- La detección temprana mediante exámenes simples y los avances en reproducción asistida permiten abordar muchas de estas dificultades, con altas probabilidades de éxito.
Cuando una pareja enfrenta dificultades para lograr un embarazo de forma natural, la atención suele centrarse en la mujer. Sin embargo, la evidencia médica demuestra que el hombre también tiene un rol fundamental en este proceso, y que los factores masculinos están presentes en una parte importante de los casos de infertilidad.
Según data de IVI Chile, centro especializado en medicina reproductiva, aproximadamente el 30% de los problemas de fertilidad se deben exclusivamente a factores masculinos, mientras que en muchos otros casos existen causas mixtas que involucran a ambos integrantes de la pareja.
Pese a ello, el tema continúa rodeado de mitos y desinformación. La encuesta internacional “Actitudes hacia la fertilidad masculina”, realizada por la consultora de investigación de mercados GfK en colaboración con IVI el 2024, reveló que muchos hombres reconocen tener escasa información sobre fertilidad y tienden a asociar los problemas reproductivos únicamente con hábitos poco saludables, sin considerar que pueden existir enfermedades o alteraciones médicas detrás de esta condición.
Primero es clave entender qué significa infertilidad masculina. “Puede estar relacionada con una baja cantidad de espermatozoides, problemas en su movilidad o alteraciones en su morfología. También puede originarse por factores hormonales, genéticos, infecciones, obstrucciones en las vías seminales, varicocele o enfermedades que afectan el sistema reproductor masculino”, explica el doctor Rodrigo Carvajal, especialista de IVI Chile.
En Chile, el tema adquiere especial relevancia en un contexto marcado por una sostenida disminución de nacimientos. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la Tasa Global de Fecundidad alcanzó en 2023 su nivel más bajo registrado, con apenas 1,16 hijos por mujer, muy por debajo de la tasa de reemplazo poblacional de 2,1 hijos.
Frente a este escenario, los especialistas destacan la importancia de realizar una evaluación integral cuando una pareja no logra un embarazo espontáneo tras un período prolongado de búsqueda. “El principal examen para estudiar la fertilidad masculina es el espermiograma o seminograma, una prueba sencilla que analiza la concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides. Dependiendo de los resultados, el médico puede solicitar además estudios hormonales, análisis genéticos, ecografías urológicas y exámenes específicos de calidad espermática”, agrega el especialista.
De detectarse problemas de fertilidad se deben buscar alternativas de tratamiento, campo en el que los avances médicos han ampliado opciones. “En algunos casos, la fertilidad puede mejorar mediante cambios en el estilo de vida, control del peso, abandono del tabaco y tratamiento de enfermedades subyacentes. Pero cuando estas medidas no son suficientes, existen procedimientos de reproducción asistida como la inseminación artificial, la fecundación in vitro o técnicas avanzadas de selección espermática que permiten aumentar las posibilidades de lograr un embarazo”, finaliza el doctor Carvajal.
Por eso es fundamental derribar los prejuicios asociados a la infertilidad masculina. Hacerlo permitirá que las consultas se realicen más tempranamente y se pueda enfrentar -de buena forma- un problema que hoy tiene diagnóstico y, en muchos casos, solución.
Fuente: Panisello