- El FIU Frontera busca descentralizar el acceso a tecnología de última generación y acelerar el diagnóstico de patologías de alta complejidad con impacto real en la población.
- Con una inversión superior a $23 mil millones –cofinanciada por ANID, Gobierno Regional de Valparaíso y Pontificia Universidad Católica de Valparaíso– la iniciativa se proyecta a diez años.
- La adjudicación posiciona a la Casa de Estudios como la única universidad no estatal del país y representante exclusiva de la Región de Valparaíso en esta convocatoria.
En lo que representa uno de los hitos científicos e institucionales más significativos de los últimos años para la educación superior del país y la salud pública, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) presentó oficialmente el proyecto FIU FRONTERA PUCV: “Ciencia, salud y bienestar al servicio del país”. La iniciativa busca transformar radicalmente el ecosistema de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en biomedicina en Chile.
El proyecto destaca no solo por su alcance científico, sino también por el respaldo financiero movilizado. Con una inversión total que supera los 23 mil millones de pesos —financiamiento otorgado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través del Fondo Universitario I+D+i de Frontera y complementado por aportes del Gobierno Regional de Valparaíso y la propia Universidad—, la iniciativa cuenta con un horizonte de implementación proyectado a 10 años. Este plazo permitirá consolidar capacidades de vanguardia e infraestructura estratégica que perduren y fortalezcan el sistema sanitario a largo plazo.
En la ocasión el rector de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Nelson Vásquez, sostuvo que la iniciativa surgió tras años de planificación estratégica y busca abordar problemas sociales concretos. Asimismo, destacó las políticas públicas de ciencia en Chile, las cuales –afirmó– han permitido formar talentos de excelencia que hoy fortalecen el prestigio universitario.
“Lo que hoy día estamos inaugurando es el esfuerzo de un grupo de investigadores que pensaron el futuro, visitaron la experiencia de otros países, y a partir de ella, surgió un proyecto competitivo. La investigación aborda un desafío país y un problema real de la sociedad chilena. Este hito quedará inscrito en la cronología, no solo del Centenario institucional, sino de la historia de nuestra universidad”, afirmó el rector. La autoridad de la casa de estudios agregó que el proyecto “es desafiante y viene a madurar una vez más la política de investigación que este país tiene desde los últimos 40 años”.
Sobre este último punto, el rector sostuvo que “corresponde agradecer a Chile por el esfuerzo que ha hecho en sus universidades, al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, porque esta mirada de largo plazo nos permitirá, sin duda, atender con más tranquilidad los desafíos del país”.
En la misma línea, la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, destacó el foco del proyecto, en orden a utilizar la investigación avanzada en la detección precoz de enfermedades graves como el cáncer y patologías poco frecuentes. La secretaria de Estado indicó que al apoyar esta iniciativa –liderada por la académica Claudia Altamirano– se busca promover la descentralización del conocimiento, ofreciendo soluciones innovadoras a problemas de salud que afectan a todos los ciudadanos chilenos.
“El proyecto FIU Frontera de la Pontificia Universidad Católica Valparaíso es uno de los más avanzados que se iniciará en el país. Tiene una historia de más de tres años de trabajo académico y de investigadores. El alcance para la región y Chile es tremendo porque podrá detectar –en forma avanzada– enfermedades raras, cáncer y otro tipo de patologías que hoy impactan a todos los chilenos. Estamos muy contentos con la posibilidad de resolver desafíos profundos de Chile a través de este proyecto”, afirmó.
La ministra agregó que “el equipo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso ha demostrado no solamente la capacidad de investigar a gran nivel, sino de organizarse con el Gobierno Regional para apostar a algo mayor, un proyecto que desarrolla un desafío importante, lo que demuestra que haber ganado este instrumento es consecuencia de la capacidad de desarrollar innovación a alto nivel, de forma coordinada y organizada con el Gobierno Regional, que también está apoyando esta iniciativa”.
Liderazgo institucional a nivel regional y nacional
La adjudicación de esta iniciativa posiciona a la PUCV en una situación de vanguardia dentro del sistema universitario nacional. De las múltiples instituciones que postularon a esta competitiva línea de financiamiento de la ANID, solo cuatro lograron la adjudicación a nivel país. En este escenario, la PUCV se convirtió en la única universidad no estatal de Chile y en la única institución de la Región de Valparaíso en adjudicarse estos fondos de frontera.
Este hito científico es coherente con la consolidación institucional de la casa de estudios, la cual ostenta la máxima Acreditación Institucional de 7 años otorgada por la CNA —condición compartida solo por cinco universidades del país— y refuerza su compromiso estratégico camino a la celebración de su primer Centenario (1928–2028).
El gobernador de la Región de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, destacó que el trabajo de colaboración con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso es una relación estratégica de largo aliento que abarca diversos frentes, incluyendo programas de formación ambiental e iniciativas de inversión diseñadas para transformar la vida de los habitantes de la zona. En este contexto, detalló que el apoyo financiero entregado por el Gobierno Regional asciende a 1.560 millones de pesos, los cuales están destinados a la implementación de la plataforma de diagnóstico avanzado como una fase preliminar y crucial del proyecto.
“Creo que este es un momento histórico en esta Universidad que va a trascender la gestión del rector Vásquez y también va a trascender nuestra gestión. Es un hito que va a marcar un derrotero, un camino que tiene que ver con cómo somos capaces de preocuparnos por la salud de las personas, cómo somos capaces de destinar investigación, desarrollo e innovación precisamente para superar una situación que hoy día se transforma en un flagelo como son las patologías oncológicas en nuestra región, la región de Valparaíso”, detalló Mundaca.
La ceremonia contó con la participación de Bruno Nervi, decano de la Facultad de Medicina de la PUC, quien realizó la clase magistral “FIU Frontera PUCV, investigación asociativa al servicio de las personas”. Durante su presentación, destacó que el FIU es una iniciativa de enorme relevancia y de carácter único en el país, que aborda de manera directa el grave problema del retraso diagnóstico y la escasez tecnológica para detectar a tiempo patologías complejas.
“Anualmente se diagnostican cerca de 60.000 personas con cáncer a nivel nacional, de las cuales entre 8.000 y 10.000 pertenecen a la Región de Valparaíso, la mitad de las cuales se demorará mucho en iniciar su tratamiento. Hoy día mueren tres chilenos por hora, en una lista de espera, sin oportunidad o sin un tratamiento apropiado, y este proyecto va al corazón de este dolor. Un objetivo central es reducir la desigualdad porque va a permitir llegar a tiempo para personas del sector público y del sector privado que hoy día tienen dificultades en la Región de Valparaíso”.
Diagnóstico y tratamiento del cáncer
El núcleo transformador del proyecto FIU Frontera PUCV radica en la creación e implementación de una Plataforma de Diagnóstico Avanzado, albergada y conducida por el Centro Interdisciplinario de Investigación y Desarrollo en Biotecnología Médica, Biomedicina Computacional y Bienestar Integral (CID3B) de la Universidad.
En Chile, y particularmente en las regiones, uno de los mayores cuellos de botella en la oncología y en las patologías de alta complejidad radica en la denominada “odisea diagnóstica”: la prolongada espera e incertidumbre para identificar tempranamente las alteraciones genéticas, moleculares y celulares de las patologías. La nueva plataforma de la PUCV permitirá descentralizar el acceso a herramientas de biología celular y molecular, y biomedicina computacional de última generación, acelerando los tiempos de diagnóstico del cáncer y enfermedades de baja prevalencia. Una detección a tiempo no solo resulta determinante para personalizar e iniciar un tratamiento médico oportuno, sino que incrementa de forma directa las tasas de supervivencia y mejora la calidad de vida de los pacientes.
La directora del FIU Frontera de la PUCV, Claudia Altamirano, explicó que este proyecto se fundamenta en tres pilares estratégicos: el establecimiento del centro de investigación CID3B en salud y bienestar; el despliegue de una plataforma de diagnóstico avanzado equipada con tecnología de punta inédita en la región o el país para detectar de forma oportuna y temprana enfermedades complejas como el cáncer, patologías autoinmunes o de baja frecuencia; y con financiamiento a diez años por parte del Ministerio de CTCI y de la propia universidad. Además, cuenta con el cofinanciamiento del Gobierno Regional de Valparaíso durante los tres primeros años de ejecución.
“La decisión institucional de postular a este fondo nacional inédito fue sumamente visionaria y audaz, ya que permite consolidar las capacidades de la Universidad y proyectarlas hacia el territorio para generar una transformación clínica, política y social que descongestione el diagnóstico en el sistema de salud y salve vidas. En lo personal, siento una profunda responsabilidad y compromiso al dimensionar el alcance real de la obra con todos los actores reunidos, y veo con orgullo que el proyecto se construyó de abajo hacia arriba a partir de las bases académicas y las necesidades de la ciudadanía, aplicando un enfoque de trabajo empático, colaborativo y focalizado en buscar soluciones efectivas a los problemas de la comunidad”, profundizó Altamirano.
Legado e inspiración ética
Durante la presentación del proyecto se rindió un emotivo homenaje a la memoria de Myriam Estivill, ex directora ejecutiva de la fundación Enfermedades Lisosomales Chile (FELCH) e impulsora clave de la Ley Ricarte Soto. Su incansable defensa de los derechos de las personas con enfermedades raras nutrió la vocación ética del centro CID3B de la PUCV, orientando la Plataforma de Diagnóstico Avanzado a evitar que más familias deban atravesar la incertidumbre de un diagnóstico tardío.
En nombre de la familia y de la fundación FELCH, fundada por Myriam Estivill, su hija y vocera de la institución Alejandra Pérez Estivill, sostuvo que “para nosotros es un privilegio y un honor estar acá. Para Myriam Estivill fue un sueño poder acceder a un diagnóstico de manera oportuna, ante los primeros síntomas de enfermedades, porque ella lo vivió con mi hermana. Fue un transitar de especialista en especialista hasta llegar a un diagnóstico real. Con este centro de diagnóstico en la región, se abre el camino para muchas familias, se acorta el tiempo de espera y de sufrimiento. Por lo tanto, que haya un centro de especialidad acá es un avance tremendo, no sólo para la región, sino para el país”.
El vicerrector de Investigación, Creación e Innovación de la PUCV, Ricardo Iglesias, reconoció su alegría por la puesta en marcha de esta iniciativa y explicó que “es el mejor ejemplo de un círculo virtuoso, cuyo inicio está en la realidad de una familia que vivió la experiencia de enfermedades poco frecuentes y, a partir de ahí, se construyó todo un sistema que se concretiza en este FIU Frontera, que permitirá diagnosticar distintas enfermedades”.
Reacciones
El consejero regional de Valparaíso Osvaldo Urrutia manifestó que “sentimos orgullo por el éxito que obtuvo la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso al obtener el financiamiento para el desarrollo del proyecto FIU Frontera, que la posiciona en la frontera del conocimiento dedicado a la investigación, el desarrollo y la innovación, con miras a solucionar problemas reales que afectan la salud de las personas y su bienestar”.
Por su parte, la consejera regional de San Antonio Romy Farías, agradeció a la PUCV “por permitirnos avanzar en una iniciativa que va a dar respuesta en temas como el cáncer y poder dar solución a través de este centro integral en colaboración tanto con el Gobierno Regional y el Consejo Regional a nuestras familias de la región de Valparaíso”.
Fuente: PUCV.