● Los fletes de importación podrían bajar entre un 10% y un 15% hacia el tercer trimestre de
este año. Sin embargo, no se espera que las tarifas regresen a los niveles previos al estallido
del conflicto en Irán.
● El acuerdo de paz y la gradual reapertura del estrecho de Ormuz deberían contribuir a una
moderación de los costos del transporte marítimo durante los próximos meses.
De acuerdo a un informe realizado por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) los datos reflejan
un marcado repunte en las tarifas del transporte marítimo internacional, con el Índice Drewry WCI
alcanzando máximos de 18 meses previo al anuncio del acuerdo de paz. Este incremento, que ha
presionado al alza los costos de la carga marítima general para Chile, se explica por las tensiones
geopolíticas que han afectado rutas comerciales clave, como se anticipaba con la escalada en el Mar
Rojo y los desvíos de fletes.
Para la economía chilena, altamente dependiente de las importaciones, esto se traduce en un riesgo
persistente de inflación importada. El anuncio de un acuerdo de paz debiera marcar el inicio de un
alivio gradual en los próximos meses.
A nivel nacional, si bien se observa una estrecha correlación de los fletes que pagan sus
importaciones con el índice Drewry, en marzo y abril de este año aún no se observaba un aumento
de tarifas producto del conflicto en Ormuz. Ello se debe principalmente a la menor exposición de
nuestro comercio exterior a esa ruta y a una fuerte caída en la demanda de importaciones en el
período.
Sin embargo, la CCS estima que entre mayo y junio sí se registraron subidas en el costo del
transporte, las que debieran tender a moderarse y bajar luego de los anuncios de paz y gradual
reapertura del estrecho. “Por ahora, prevemos que los fletes de importación podrían bajar entre un
10% y un 15% aproximadamente hacia el tercer trimestre de este año”, afirmó el gerente de
Estudios de la CCS, George Lever.
Si bien el acuerdo de Ormuz descomprime una de las presiones de costo del transporte marítimo, en
el caso de Chile no es de las más relevantes. El encarecimiento global por el desvío del Mar Rojo que
se arrastraba previo al conflicto y las alzas de precios del combustible han sido factores aún más
relevantes.
En el caso de Ormuz, el restablecimiento pleno de la ruta podría tomar seis meses. En tanto, en el
Mar Rojo persiste un alto grado de incertidumbre y es posible que se extienda el uso de vías
alternativas y más costosas.
“Donde podríamos ver efectos más evidentes en el corto plazo es en el plano de los combustibles,
pero su traspaso a tarifas marítimas tampoco es instantáneo. Es decir, veremos un impacto a la baja
en el tiempo, pero no se espera que retornemos a las tarifas previas al estallido del conflicto en
Irán, en parte debido a la mayor percepción de riesgo que existe ahora en los mercados logísticos
ante eventos disruptivos en la cadena de transporte”, señaló Lever.
Fuente: Extend.