La iniciativa es impulsada por la Facultad de Educación UC y Fundación Conectado Aprendo, y permitió que futuros médicos realizaran tutorías de Lenguaje y Matemática a estudiantes de la escuela del Hospital Sótero del Río.
Mientras la recuperación de un tratamiento médico suele ser la principal preocupación de un niño hospitalizado, mantener la continuidad de sus aprendizajes representa un desafío igualmente importante. Para enfrentar esta realidad, estudiantes de primer año de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile realizaron tutorías personalizadas de Lenguaje y Matemática a escolares del Colegio Oncológico Doctor Sótero del Río.
La experiencia se desarrolló en el marco del curso Cerrando Brechas Educativas, impulsado por la Facultad de Educación UC junto a Fundación Conectado Aprendo y apoyado por el programa Tutorías Escolares UC, alojado en Elige Educar, instancia que busca realzar el enfoque de servicio de la casa de estudios. Por primera vez, alumnos de Medicina participaron como tutores de estudiantes de 1° a 8° básico que deben ver interrumpida su asistencia a los establecimientos tradicionales por temas de salud. De esta manera, contribuyen a reducir el rezago académico y a mantener la continuidad de sus aprendizajes.
Las tutorías se realizan de manera online a través de una plataforma especializada que permite ir midiendo el avance de los estudiantes, y así responder a una realidad que afecta a niños y niñas que enfrentan tratamientos médicos prolongados: las dificultades para mantener el ritmo escolar y avanzar en sus aprendizajes. De acuerdo a estudios realizados por la Fundación Conectado Aprendo, el impacto de este modelo ha demostrado que en cerca de dos meses los estudiantes pueden avanzar el equivalente a ocho meses pedagógicos.
“Para nuestros niños y niñas ha sido una experiencia muy significativa. Estas tutorías no solo han fortalecido sus conocimientos, sino también su motivación y confianza en sus propias capacidades”, señala Circe Mendiz, directora del Colegio Oncológico Doctor Sótero del Río.
Francisca Lewin, directora de Fundación Conectado Aprendo, destaca que esta experiencia demuestra cómo distintos talentos pueden ponerse al servicio de la educación. “Implementar este curso con estudiantes de Medicina reafirma nuestro convencimiento de que el servicio también es una forma de formar profesionales comprometidos con la realidad del país y con la reducción de las brechas educativas”.
La iniciativa evidencia cómo la colaboración entre universidades, organizaciones sociales y escuelas hospitalarias puede transformarse en una herramienta concreta para apoyar las trayectorias educativas de estudiantes que enfrentan mayores desafíos para aprender.
Fuente: 360 Comunicaciones