El reconocimiento otorgado por el Servicio Nacional de la Discapacidad considera avances en accesibilidad, gestión, formación y evaluación de las medidas implementadas por la Universidad.
Políticas y protocolos institucionales, rutas inclusivas, ascensores panorámicos y salas de autorregulación emocional son algunos de los cambios que durante los últimos años se han incorporado en los espacios de la Universidad de La Serena para hacerlos más accesibles, facilitando la participación de quienes forman parte de la comunidad universitaria.
Estos avances llevaron al Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS) a distinguir a la USerena como una institución que promueve el respeto por la diversidad y la inclusión. La notificación oficial fue recibida en el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, tras considerar el trabajo realizado en ámbitos como infraestructura, formación, gestión institucional, accesibilidad y evaluación de las medidas implementadas.
El reconocimiento se suma a un proceso que también ha puesto énfasis en la formación y sensibilización de la comunidad universitaria, ya que solo durante 2025 se realizaron 185 actividades vinculadas a diversidad e inclusión, con más de 4.805 participantes, mientras que este trabajo se ha extendido a redes regionales, nacionales e internacionales relacionadas con inclusión y derechos humanos.
Con respecto a esto, la Rectora, Dra. Luperfina Rojas Escobar, expresó que “esta distinción representa un reconocimiento al trabajo que la Universidad de La Serena ha desarrollado de manera sostenida durante los últimos años para avanzar hacia una comunidad universitaria cada vez más inclusiva, respetuosa de la diversidad y comprometida con la igualdad de oportunidades. Como institución pública, tenemos la responsabilidad de generar las condiciones para que todas las personas puedan participar y desarrollarse plenamente, reduciendo y superando progresivamente las barreras que aún puedan existir”.
La máxima autoridad universitaria agregó que este reconocimiento “nos alienta a seguir profundizando ese compromiso y, especialmente, a continuar incorporando la inclusión de manera transversal en nuestro quehacer universitario, fortaleciendo políticas, prácticas y espacios que permitan construir una Universidad donde todos tengamos las mismas oportunidades de participar, aportar y crecer”.
Una gran motivación
Por su parte, el coordinador del Área General de Coordinación de Derechos y Deberes para la Formación Integral (AGDDFI), Mg. Cristian Blanco, explicó que “esta distinción de SENADIS es el resultado de un compromiso sostenido y técnico que hemos asumido con convicción, lo que confirma que la inclusión es una forma de habitar nuestra universidad, razón por la que hemos adaptado nuestra infraestructura, nuestras metodologías de enseñanza y nuestros protocolos, no porque nos lo pidan, sino porque estamos convencidos de que una educación de excelencia sólo es posible si es plenamente accesible y respetuosa con todas las diversidades”.
“Este reconocimiento nos motiva a seguir siendo ese espacio donde cada persona, independientemente de sus capacidades, encuentra las condiciones reales para alcanzar su máximo potencial académico y personal”, agregó.
En apoyo a esto, el sociólogo detalló que la labor de la universidad se despliega en total consonancia con los marcos normativos nacionales, tales como la Ley N° 20.422 sobre igualdad de oportunidades e inclusión social, y la Ley N° 21.545, conocida como “Ley TEA”, que promueve la inclusión integral y la atención preferente de personas dentro del espectro autista.
De acuerdo a Blanco afirmó que “entre los avances más significativos se encuentran en la capacidad operativa, ya que la universidad ha logrado multiplicar por más de 14 veces la cantidad de estudiantes atendidos por el Área General de Coordinación de Derechos y Deberes para la Formación Integral, pasando de 21 estudiantes en 2020 a 314 en 2025, manteniendo siempre un 100% de cobertura en la entrega de ajustes razonables”.
En apoyo a esto, el coordinador de AGDDFI recalcó que la universidad también ha fortalecido la formación y sensibilización en diversidad, inclusión y derechos humanos, tanto a través de una asignatura transversal como de capacitaciones dirigidas a la comunidad universitaria. Entre 2021 y 2025 estas actividades se duplicaron, alcanzando durante el último año 185 instancias y más de 4.805 participantes, mientras que entre 2023 y 2025 la percepción de discriminación entre pares disminuyó en 30 puntos porcentuales. Este trabajo se ha extendido además a docentes, Consejos de Facultad y Comités de Docencia, así como a redes nacionales e internacionales de educación inclusiva y colaboraciones con universidades de Argentina y Brasil.
Además de esto, Blanco hizo hincapié en que “el trabajo del Comité Asesor Externo de Inclusión, fue decisivo, ya que la institución no solo aplica programas, sino que los evalúa constantemente mediante instrumentos diagnósticos de alta complejidad, como el Diagnóstico de Inclusión para Personas con Discapacidad y la evaluación del programa de Acompañamiento para personas en Situación de Discapacidad, logrando una valoración positiva superior al 98% en sus procesos de acompañamiento”.
Finalmente, el coordinador también destacó que “se consideró nuestra capacidad de respuesta tecnológica, como la creación de audiolibros institucionales accesibles y la automatización de flujos de atención a través de nuestra plataforma interna, lo que reduce barreras administrativas y asegura una respuesta oportuna para los estudiantes”.
Fuente: USerena.