Especialista de la UTalca explicó que entre las principales razones del crecimiento de estas patologías está la disminución de la exposición temprana a microorganismos beneficiosos, así como a cambios asociados a la modernización y la urbanización.
Llamada la epidemia no infecciosa del siglo XXI y una de las seis patologías crónicas más comunes, la prevalencia de las enfermedades alérgicas ha aumentado de forma sostenida en las últimas décadas a nivel mundial, particularmente en países urbanizados y en poblaciones que han adoptado estilos de vida occidentales. Así lo explicó la directora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Talca, Claudia Zenteno Cáceres, quien indicó que los alérgenos más comunes son los “ácaros del polvo doméstico, los pólenes, la caspa de mascotas, los hongos ambientales, algunos alimentos, medicamentos y las picaduras de insectos”.
En Chile, agregó, “las alergias respiratorias son las más frecuentes, destacando la rinitis alérgica asociada principalmente a ácaros y pólenes”.
Sobre el incremento de los casos a nivel mundial, la especialista señaló que, “se debe a la disminución de la exposición temprana a microorganismos beneficiosos, cambios asociados a la modernización, como el aumento de los nacimientos por cesárea, el uso temprano de antibióticos, las modificaciones en la dieta y una menor interacción con ambientes naturales, lo que puede alterar el desarrollo del sistema inmunitario y favorecer la aparición de alergias”.
La urbanización también ha contribuido al crecimiento de este malestar. Zenteno detalló que, “la pérdida de biodiversidad, el mayor tiempo de permanencia en espacios interiores y la exposición a contaminantes ambientales, se han asociado con un mayor riesgo de sensibilización alérgica y desarrollo de enfermedades atópicas”.
Contaminación
Asimismo, el cambio climático está modificando la distribución y concentración de los alérgenos ambientales. “El aumento de las temperaturas y de las concentraciones de dióxido de carbono favorece una producción más abundante de polen y temporadas de polinización más prolongadas, incrementando la exposición de la población y la gravedad de los síntomas alérgicos”.
Finalmente, la docente subrayó que, “la alteración de la microbiota humana también se ha relacionado con el incremento de las alergias. La evidencia reciente muestra que los desequilibrios en las comunidades microbianas intestinales y respiratorias pueden modificar la regulación inmunológica y favorecer respuestas alérgicas”.
Fuente: Universidad de Talca