- Un estudio de CORPA Estudios de Mercado, considerado la radiografía más completa realizada hasta ahora sobre el mercado del café en Chile, analizó más de 38 marcas de café instantáneo y en grano. La investigación muestra que el café en grano gana espacio entre los consumidores mayores por su percepción de mayor calidad y naturalidad, y confirma que el gusto del chileno sigue inclinándose por cafés poco ácidos y de amargor moderado.
El café dejó de ser solo una bebida para comenzar el día. Hoy es un hábito consolidado entre los chilenos y una categoría que evoluciona hacia productos percibidos como de mayor calidad y bienestar.
Entre los principales resultados del informe, se revela que el 77% de los chilenos consume café al menos una vez por semana, con un promedio de 4,8 días de consumo semanal y dos tazas diarias. Aunque el café instantáneo sigue liderando con una penetración de 66%, el café en grano ya alcanza 28%, reflejando una categoría cada vez más sofisticada.
“El café en Chile está entrando en una etapa más madura. El consumidor ya no busca solo cafeína o energía; empieza a valorar una mejor experiencia, con más aroma y más cuerpo, priorizando además una percepción de mayor bienestar. El café es parte fundamental del ritual del chileno al despertar, y eso nos motivó a realizar el Atlas Category del Café. Incluso había personas que nos decían que no podían empezar su día sin un café”, explica Pavel Castillo, economista conductual y gerente de Intelligence de CORPA.
La edad marca el cambio
El consumo aumenta con la edad. Mientras el 66% de los jóvenes entre 18 y 29 años consume café semanalmente, esa cifra sube a 83% entre las personas de 46 a 65 años.
También cambian los hábitos de consumo. Los adultos mayores de 46 años muestran una mayor preferencia por el café en grano y una menor dependencia del azúcar: 64% de los jóvenes agrega azúcar al café, porcentaje que baja a 37% entre los mayores de 46 años, mientras que el uso de endulzantes aumenta a 40%.
Durante la etapa cualitativa del estudio, los consumidores asociaron el café en grano con pureza, naturalidad, menor procesamiento y una menor sensación de malestar, especialmente frente al café instantáneo, que algunos relacionan con acidez, reflujo o molestias estomacales.
“Hay un insight muy potente: muchas personas mayores comienzan a sentir malestares con el café instantáneo y migran hacia el de grano, que aparece como una alternativa para mantener el hábito con menor sensación de malestar y mayor control sobre lo que se consume. La salud puede ser un eje de crecimiento de la categoría“, señala Castillo.
El particular paladar del consumidor chileno
El estudio también muestra que los consumidores distinguen cada vez mejor atributos como sabor, aroma, cuerpo, acidez y amargor.
En la evaluación sensorial, el sabor es el atributo que más influye en la valoración global del café (22%), seguido por el gusto que deja en boca (18%). En cambio, la acidez, valorada en otros mercados por asociarse con frescura y complejidad, suele ser castigada por los consumidores chilenos y presenta una correlación negativa con la evaluación general del producto.
“Chile tiene un paladar cafetero muy particular, construido por años en torno al café en tarro. Para un experto, la acidez puede ser sofisticada; para muchos consumidores chilenos todavía se interpreta como un defecto. Por eso, para crecer en Chile no basta con hablar de origen o especialidad: hay que desarrollar productos adaptados al paladar local“, agrega Castillo.
Una categoría en transición
El estudio también identifica una paradoja: aunque existe un creciente interés por cafés de mayor calidad, muchos consumidores siguen agregando azúcar o endulzantes para suavizar la acidez, el amargor o la intensidad.
Para CORPA, esto confirma que el mercado está en transición y abre oportunidades para marcas que combinen experiencia sensorial, naturalidad, bienestar y productos adaptados al gusto del consumidor chileno.
“La oportunidad para la industria no está solo en vender café de grano como un producto premium, sino en hacerlo más comprensible, accesible y alineado con el paladar chileno”, concluye Castillo.
Fuente: Comunícate 360