Dos hospitales del Reino Unido promueven el uso de vapeadores en sus instalaciones para reforzar la prohibición de fumar

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Como una medida para promover ambientes libres de humo, dos de las instituciones de salud más grandes de Birmingham autorizaron que tiendas de vaporizadores – vapers- se instalen dentro de sus hospitales.

– El uso de cigarrillos electrónicos está permitido en el terreno de los hospitales y los antiguos refugios para fumadores se han convertido en áreas de vapeo.

LONDRES – Dos hospitales del norte de Inglaterra permitieron a una empresa de cigarrillos electrónicos abrir una tienda de vaporizadores en sus instalaciones como parte de una campaña de los centros de salud para prohibir fumar dentro y alrededor de sus dependencias.

La prohibición comenzó la semana pasada en dos de las instituciones de salud más grandes en Birmingham como “una necesidad de salud pública”. “No podemos seguir aceptando que se fume en nuestros sitios, incluso en refugios de fumadores o en los autos”, dijo David Carruthers, director médico de Sandwell y West Birmingham Hospitals N.H.S. Trust, encargado de supervisar los hospitales.

Los ceniceros fueron removidos de la antigua área de fumadores al aire libre del hospital, y cualquier persona que sea sorprendida fumando en las instalaciones se arriesga a una multa de 50 libras (unos $43.000). El uso de cigarrillos electrónicos está permitido en el terreno de los hospitales y los antiguos refugios para fumadores se han convertido en áreas de vapeo.

El estudio del N.H.S. reveló que la mitad de los usuarios de vaporizadores se habían cambiado a vapear para dejar de fumar. Las dos tiendas de vapeo son operadas por la compañía de cigarrillos electrónicos Ecigwizard.

A pesar de la creciente prevalencia y popularidad del vapeo alrededor del mundo, la práctica ha recibido algunas críticas. Una de estas es que los cigarrillos electrónicos estaban creando una epidemia de nicotina en los adolescentes, razón por la cual San Francisco prohibió completamente su venta el mes pasado. Los críticos del producto en Estados Unidos dicen que se están convirtiendo en la nueva forma de la industria del tabaco para atraer a los adolescentes.

Pero en Gran Bretaña, los funcionarios públicos de salud consideran que el uso de cigarrillos electrónicos es una forma efectiva para las personas que quieren dejar de fumar. Un informe independiente sobre cigarrillos electrónicos publicado el año pasado por el N.H.S. llegó a la conclusión de que el vapeo representaba «solo una pequeña fracción de los riesgos de fumar» y que el cambio completo al vapeo trae «beneficios sustanciales para la salud».

Posteriormente la agencia, Public Health England, recomendó a los hospitales que los cigarrillos electrónicos estén disponibles para la venta en sus instalaciones para crear un ambiente libre de humo y para alentar a los pacientes y empleados a dejar de fumar.

“No es tan radical como parece a primera vista”, dijo la doctora Debbie Robson, investigadora de la adicción del tabaco en el King’s College de Londres, sobre la nueva política de los hospitales de Birmingham. Agregó que los cigarrillos electrónicos estaban permitidos en la mayoría de los hospitales de salud mental en Gran Bretaña, incluso al interior de estos.

EL doctor Robson dijo que las autoridades de salud acordaron que fumar solamente cigarrillos electrónicos era mucho más seguro que fumar cigarrillos normales, un argumento que el informe independiente también aborda.

Aunque la nicotina alimenta la adicción a los cigarrillos, la droga en sí no es lo que causa los peligros más graves para la salud, dijo Ann McNeill, autora principal del informe de salud pública y profesora de adicción al tabaco en el King’s College de Londres. «El humo tóxico es el culpable y es la causa abrumadora de todas las enfermedades y muertes relacionadas con el tabaco», dijo en el informe.

El documento menciona que el uso regular de cigarrillos electrónicos en el país se limita casi exclusivamente a aquellos que han fumado anteriormente. Y el informe del N.H.S arrojó una caída significativa en las tasas de tabaquismo entre los jóvenes, de un 20% en 2001 a un 6% en 2016.

El doctor Robson afirmó que ser admitido en un hospital podría ser un poderoso desencadenante para reflexionar sobre el hábito de fumar. Y los hospitales que son más efectivos para reducir el tabaquismo son aquellos que «tienen una vía de tratamiento para la dependencia del tabaco incluida en los servicios hospitalarios», dijo, en lugar de simplemente prohibir fumar.

 

Fuente: Factor C.