• Especialistas destacan que fortalecer la musculatura ayuda a prevenir enfermedades, mantener la autonomía y mejorar la calidad de vida a medida que avanzan los años.
Con la llegada del Día del Padre, muchas familias buscan alternativas para regalar bienestar y fomentar hábitos saludables. En ese contexto, los especialistas invitan a mirar la actividad física como una inversión en salud y bienestar. Más que un regalo tradicional, incorporar el ejercicio a la rutina puede convertirse en una de las mejores decisiones para disfrutar una vida más activa, saludable y plena durante las próximas décadas.
Específicamente, el entrenamiento de fuerza se ha consolidado como una de las prácticas más recomendadas para los hombres mayores de 40 años, una etapa de la vida en la que mantener la masa muscular y la condición física se vuelve fundamental para preservar la funcionalidad y la independencia a largo plazo.
A partir de esta edad, el cuerpo comienza a experimentar cambios naturales asociados al envejecimiento, entre ellos la pérdida progresiva de masa muscular, disminución de la fuerza, reducción del metabolismo y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.
La evidencia científica respalda esta recomendación. Un estudio publicado por el British Journal of Sports Medicine que analizó a cerca de 400 mil personas concluyó que realizar entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana puede reducir entre un 10% y un 20% el riesgo de mortalidad por todas las causas, especialmente cuando se combina con actividad física aeróbica.
Además, este tipo de entrenamiento contribuye a mejorar la salud cardiovascular, fortalecer huesos y articulaciones, aumentar la sensibilidad a la insulina y ayudar en la prevención de enfermedades como la diabetes tipo 2. También favorece el control del peso corporal y mejora la postura, el equilibrio y la movilidad.
“Después de los 40 años, mantener la fuerza muscular deja de ser solo un objetivo estético y pasa a convertirse en un factor clave para la salud. Una musculatura fortalecida permite enfrentar mejor las exigencias de la vida diaria, prevenir lesiones y llegar a edades más avanzadas con mayor autonomía y calidad de vida”, explica Esteban Estrada, Líder fitness de Sportlife.
Los beneficios también alcanzan la salud mental. Diversos estudios han demostrado que la práctica regular de ejercicios de fuerza puede ayudar a disminuir síntomas asociados al estrés, la ansiedad y la depresión, además de mejorar la autoestima y la sensación general de bienestar.
Otro aspecto relevante es la prevención de la sarcopenia, condición caracterizada por la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular que suele acelerarse con la edad. Este fenómeno puede afectar significativamente la movilidad y la independencia en la adultez mayor, por lo que comenzar a trabajar la fuerza desde edades tempranas resulta una estrategia preventiva de gran valor.
Desde Sportlife enfatizan que entrenar fuerza no significa necesariamente levantar grandes cargas. Lo importante es contar con una planificación adecuada, supervisión profesional y una rutina adaptada a las capacidades y objetivos de cada persona.
Con motivo de esta fecha, Sportlife lanzó una campaña especial para celebrar a los padres, ofreciendo planes anuales con hasta un 60% de descuento, buscando incentivar que más hombres incorporen el ejercicio y el entrenamiento de fuerza como parte de su estilo de vida.
Fuente: panisello.