El Centro, ubicado en el Campus Curauma de la PUCV, lidera el desarrollo y validación de innovadores prototipos alimentarios elaborados con recursos de la pesca artesanal, en una iniciativa impulsada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo junto a organismos públicos.
El Centro Tecnológico CREAS, entidad ubicada en el Campus Curauma de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y que agrupa a diversas casas de estudios, se encuentra desarrollando un proyecto de alcance internacional orientado a diversificar el Programa de Alimentación Escolar (PAE) de Junaeb mediante la elaboración de productos con recursos provenientes de la pesca artesanal.
La iniciativa es impulsada principalmente por el Proyecto GEF Humboldt II, implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y busca abrir nuevas oportunidades para incorporar productos nutritivos, sostenibles y con identidad territorial en la alimentación institucional.
En este contexto, CREAS cumple un rol central como consultor ejecutor del estudio de factibilidad que busca determinar las condiciones técnicas, productivas y económicas necesarias para incorporar productos del mar de origen artesanal en el menú escolar. El trabajo se desarrolla en coordinación con la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), Junaeb y actores del ecosistema alimentario, con foco en generar soluciones concretas que permitan conectar innovación alimentaria, sostenibilidad y desarrollo territorial.
Prototipos
Como parte de este proceso, el equipo de CREAS desarrolló una línea de prototipos alimentarios elaborados con jurel proveniente de las costas de Atacama, diseñados especialmente para responder a los requerimientos operativos del PAE. Entre ellos destacan jurel en formato pouch, pino de jurel listo para consumir, cubitos congelados y nuggets, productos que fueron evaluados en preparaciones adaptadas a las minutas escolares, como charquicán, pastel de papas y croquetas con arroz. El ejercicio permitió identificar niveles de aceptación y desempeño técnico en condiciones reales de uso.
Javiera Silva Sánchez, coordinadora de la consultoría en CREAS, subrayó la importancia de esta etapa dentro del proyecto. “La validación de los prototipos en el territorio es una fase clave para el escalamiento, donde la participación de representantes del ecosistema educacional entrega una mirada más cercana y enfocada en lo que realmente funciona con los estudiantes, aumentando las posibilidades de incorporar productos de la región dentro de las minutas del PAE”, explicó.
Tras la fase inicial desarrollada en Valparaíso, en la cual participaron Lilian Toro, directora regional subrogante de Junaeb Valparaíso; Gonzalo Garrido, jefe del Departamento de Pesca Artesanal de Subpesca; Alejandro Gertosio, coordinador binacional del Proyecto Humboldt II; y Paulo Rojas, director ejecutivo de la Corporación de Propescado, los prototipos avanzaron a una validación en terreno en la región de Atacama, donde manipuladoras de alimentos, representantes del sistema educacional, servicios públicos y operadores del programa evaluaron tanto la usabilidad como la aceptabilidad sensorial de los productos. Este paso es considerado estratégico para asegurar que las soluciones desarrolladas no solo sean nutricionalmente adecuadas, sino también viables desde el punto de vista operativo en los establecimientos educacionales.
Desde CREAS destacan que el proyecto representa una oportunidad concreta para demostrar cómo la ciencia aplicada y la innovación alimentaria pueden contribuir al fortalecimiento de políticas públicas, conectando capacidades tecnológicas con necesidades sociales reales. El modelo, además, incorpora una dimensión de sostenibilidad productiva, al promover nuevos mercados para la pesca artesanal y agregar valor a materias primas locales tradicionalmente subutilizadas.
La iniciativa contempla una siguiente etapa en la que serán los propios estudiantes quienes evaluarán los productos en establecimientos educacionales de Atacama. Esa validación final permitirá proyectar una hoja de ruta para eventuales procesos de escalamiento e inversión pública y privada, con miras a replicar esta experiencia en otros territorios y pesquerías del país.
Gabriel Zamora Mondaca, director regional (s) de Junaeb Atacama, valoró la instancia, pues “este tipo de iniciativas piloto, que no solo incorporan productos de alto valor nutricional provenientes de la pesca artesanal local, sino que además consideran formatos prácticos y amigables que facilitan el trabajo diario de las manipuladoras de alimentos en los establecimientos educacionales”.
El Proyecto Humboldt II corresponde a una iniciativa binacional entre Chile y Perú, ejecutada por organismos públicos de ambos países, implementada por el PNUD y cofinanciada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM). En ese marco, la participación de CREAS posiciona al centro como un actor relevante en el desarrollo de soluciones alimentarias innovadoras con impacto social, productivo y territorial.
Felipe Jofré Soto, especialista en Diversificación Productiva del Proyecto GEF Humboldt II, señaló que “esta instancia nos permite avanzar desde el diseño técnico hacia una validación concreta de productos elaborados con materia prima de la pesca artesanal de Atacama, abriendo nuevas oportunidades para que el sector se integre a mercados formales e institucionales mediante productos nutritivos, competitivos y con identidad territorial”.
Fuente: PUCV