| En la Universidad de Talca se realizó un Seminario Internacional donde especialistas nacionales e internacionales abordaron la relevancia de planificación territorial y el fortalecimiento de las políticas públicas para impulsar un desarrollo sostenible. |
| “Bioeconomía y Desarrollo Regional: experiencias internacionales y políticas públicas”, fue el nombre del Seminario Internacional organizado por el Departamento de Economía Agraria de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Talca, y que reunió a investigadores de Alemania, Argentina y Chile, quienes analizaron las tendencias globales de la bioeconomía y propusieron lineamientos estratégicos orientados a la sustentabilidad y desarrollo de la Región del Maule.El director del Departamento de Economía Agraria, Pablo Villalobos Mateluna, destacó el valor de este modelo para la zona: “La Región del Maule tiene una potencialidad notable en materia de recursos biológicos y biodiversidad que se pueden ocupar para el desarrollo económico. Hemos querido resaltar la importancia de la bioeconomía como un modelo donde ocupamos estos recursos y, con innovación, ciencia y tecnología, agregamos valor para comercializarlos”.Respecto a los desafíos locales, el académico enfatizó el rol clave de la institucionalidad. “Hay un desafío muy importante en la política pública, fundamentalmente de la mano de la nueva estrategia regional de ciencias, tecnología, conocimiento e innovación (CTCI) que se va a difundir próximamente. Esta tiene una mirada transformadora de misiones, donde la bioeconomía debe ser y es un foco fundamental para el desarrollo del territorio”, señaló.Una mirada global y territorialUno de los expositores principales fue el profesor Jochen Dürr, investigador del Centro para la Investigación en Desarrollo (ZEF) de la Universidad de Bonn, Alemania, quien dictó la ponencia “Bioeconomía: tendencias globales y políticas públicas”.“La bioeconomía es un nuevo paradigma frente a un sistema basado por muchos años en recursos fósiles, el cual genera problemas ambientales y sociales y ya no es sostenible. La idea es volver a un sistema basado en recursos renovables y biológicos, pero moderno, circular y regenerativo, apoyado firmemente por la ciencia, la tecnología y la innovación. Esto incluye necesariamente cambios institucionales y sociales”, explicó Dürr.Por su parte, Marcelo Sili, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina y profesor titular de la Universidad Nacional del Sur de ese mismo país, expuso sobre la íntima relación entre la bioeconomía y el ordenamiento territorial.“La bioeconomía es eminentemente territorial porque los recursos biomásicos y los procesos de innovación están anclados en un territorio. Para que esta se transforme en un verdadero vector de desarrollo, y no solo en crecimiento económico, se requieren políticas territoriales que organicen el espacio, garanticen la sustentabilidad de los recursos y construyan un mejor equilibrio entre el campo y la ciudad”, planteó Sili.El experto advirtió, además, sobre los riesgos que enfrenta Latinoamérica al poseer una dotación extraordinaria de recursos naturales, pero carecer de una planificación adecuada: “Avanzamos sobre nuestras montañas, laderas y bosques, nos apropiamos de ellos y muchas veces los utilizamos mal, degradándose. Una política de ordenamiento ligada a la bioeconomía debe garantizar que vayamos ordenando estos recursos de forma sistemática para asegurar su sustentabilidad en el tiempo, tal como se hace en Europa”, concluyó. |
Fuente: U. Talca.