- El catastro realizado junto a los gremios regionales, desde Atacama hasta Los Lagos, registra daños importantes en infraestructura rural: caminos y puentes cortados, sistemas de riego e infraestructura hídrica dañada, cortes de energía y dificultades de acceso a predios. Hasta ahora, no observamos pérdidas generalizadas en la producción agrícola. Estimaciones preliminares de terceros sitúan los daños del sector rural en torno a los US$200 millones.
- El abastecimiento de alimentos se mantiene, aunque comienzan a observarse efectos logísticos. Según cifras de Lo Valledor, ayer el mercado recibió un 20% menos de productos que un domingo normal, producto de los cortes de rutas y no de pérdidas de producción. Existen buenas reservas de papas, cebollas y legumbres, y disponibilidad de hortalizas provenientes del norte.
- Estamos monitoreando posibles interrupciones en las cosechas de cítricos y paltos, además de las dificultades de funcionamiento de las ferias libres en algunas comunas. Mientras exista oferta suficiente, los precios no debieran subir: llamamos a informarse a través de canales oficiales como ODEPA y a no validar alzas especulativas.
- En Coquimbo, el sistema frontal ha dejado entre 124 y 221 centímetros de nieve en las estaciones monitoreadas y aportó más de 200 millones de m³ a los embalses de la región, mejorando la disponibilidad de agua para los próximos 3 a 5 años.
- Nuestra principal preocupación está hoy en la pequeña agricultura de Atacama y Coquimbo, que ha sufrido pérdidas aún no cuantificadas en infraestructura productiva, invernaderos y sistemas de riego. Valoramos la declaración de zona de catástrofe y solicitamos reforzar los recursos de INDAP y priorizar la reposición de la conectividad rural para agilizar las ayudas.
Antonio Walker
Presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura
Fuente: OC2.