Especialistas en educación, psicología y líderes de la industria destacan el rol clave de los tableros para potenciar el pensamiento lógico, reducir el desgaste por pantallas y fortalecer la convivencia en el aula y la familia.
En una época marcada por la inmediatez digital y el uso intensivo de pantallas, los juegos de mesa se han consolidado en Chile como una herramienta estratégica no solo para la entretención, sino también para el desarrollo pedagógico, socioemocional y la salud mental. Desde las aulas universitarias hasta las dinámicas familiares, docentes, psicólogos y especialistas concuerdan en que los tableros ofrecen un espacio seguro y participativo para entrenar habilidades fundamentales para la vida.
Un motor para el liderazgo y el clima escolar
Desde el ámbito de la gestión educativa, la integración de metodologías lúdicas promueve la convivencia y la resolución pacífica de conflictos. Roberto Bravo, académico de la Universidad Católica y miembro de Directores por Chile, destaca el impacto directo de estas dinámicas en la formación de los jóvenes, “Los juegos de mesa entregan una estructura donde los estudiantes deben tomar decisiones, asumir consecuencias y colaborar bajo reglas compartidas. En las comunidades educativas donde fomentamos su uso, vemos un cambio directo en el clima escolar, el desarrollo de habilidades directivas, la empatía y la capacidad de liderazgo desde edades tempranas”, sostuvo Bravo.
Para el cuerpo docente, el juego de mesa representa una alternativa dinámica para conectar con los alumnos y transformar asignaturas percibidas como complejas en experiencias vivenciales y participativas. Andrea Torrejón, docente de la Universidad Central, utiliza títulos estratégicos como Catan, juego donde es campeona nacional, para la enseñanza de las ciencias exactas “A veces enseñamos matemática, física o estadística a estudiantes de áreas como la salud que no siempre se sienten afines a los números. A través del juego, logramos enseñar razonamiento lógico, probabilidad y toma de decisiones de una manera intuitiva”, señaló Torrejón.
Salud mental, vínculos cara a cara y gestión de la frustración
Desde la mirada de la psicología y la salud mental, los juegos de mesa cumplen un rol clave en el bienestar emocional y la reconexión interpersonal, superando antiguos prejuicios sobre el impacto de las dinámicas de juego, “Existe a veces una mala fama infundada sobre los juegos, pero la realidad es que los tableros generan puntos de encuentro familiares y espacios de distensión únicos. Jugar nos exige ponernos en riesgo, aprender a perder y gestionar la frustración en un ambiente protegido. En un contexto donde las pantallas producen un gran desgaste cognitivo y social, el juego de mesa nos invita a salir de la computadora, movilizarnos, conocer al otro y volver a mirarnos cara a cara”, destaca Elizabeth Castro, psicoanalista especialista en desarrollo socioemocional.
La visión de los que saben: Crear espacios para encontrarse
Para Devir, empresa dedicada a la edición y distribución de juegos de mesa, con más de 20 años de trayectoria en el país, este compromiso pedagógico se ha traducido en un trabajo territorial directo en el ámbito escolar. Desde hace un par de años, la compañía ha impulsado la presencia de los tableros en diversos establecimientos educativos, aprovechando instancias de esparcimiento familiar para llevar mesas de demostración a estudiantes, profesores, padres y apoderados.
Esta labor ha impactado a comunidades escolares a lo largo del país, incluyendo a colegios como Mayflower School, San Benito, Everest, Monte Tabor y Nazareno y en Escuelas Básicas como la de San Pedro de Atacama ,entre otras. En todos ellos, las comunidades han comprobado cómo el juego fortalece el aprendizaje y la convivencia, un trabajo que se inserta activamente a través del programa “Aprender Jugando” de la propia marca, cuyo libro primaria y secundaria es de la autoría de la editora.
“En Devir estamos convencidos de que un juego de mesa es mucho más que un momento de entretención; es un vehículo de transformación social y educativa. Al llevar nuestras demostraciones a colegios de todo Chile, vemos cómo padres, apoderados y docentes comprueban en directo que el juego estimula la empatía, el pensamiento lógico y la desconexión de las pantallas. Queremos seguir abriendo estos espacios para que la comunidad escolar vuelva a encontrarse y se incorpore el juego no solo como entretención a través de Ludotecas sino como una herramienta innovadora en el aula “, concluye Valeria Delcorto, directora de marketing de Devir.
Fuente: Pilu Comunicaciones