- Se muestra una evolución marcada por la demanda por productos premium, alternativas plant-based y una mayor sofisticación en los procesos de producción en Chile, el mayor de América Latina en consumo per cápita.
Santiago, Julio de 2026. En el marco del Día del Helado Chileno, que se conmemora cada 18 de julio, el mercado local muestra una evolución que va mucho más allá de la temporada estival. Aunque la estacionalidad sigue siendo un factor relevante, la categoría ha mostrado en los últimos años un desarrollo sostenido, impulsado tanto por el aumento del consumo como por un cambio más profundo en las preferencias de los consumidores
Chile se mantiene como el mayor consumidor de helado de América Latina. Según cifras de EMR Claight, en 2023 el consumo llegó a 11 kilos per cápita, por encima de mercados como Brasil y México. De acuerdo con proyecciones de la industria, el mercado local alcanzó una valorización de US$384 millones en 2024 y las proyecciones apuntan a una expansión anual de 4,1% en la próxima década.
El fenómeno no responde solo a volumen. También revela una transformación en la manera en que se consume este producto. El helado se ha ido consolidando como una categoría más transversal, menos asociada a una temporada específica y más vinculada a atributos como indulgencia, conveniencia, innovación y diferenciación.
En la práctica, eso se traduce en una mayor demanda por productos premium, recetas con menos azúcar, opciones con mayor aporte proteico y alternativas de origen vegetal. De acuerdo con el “Estudio de Opinión Pública: Alimentos de Origen Vegetal”, elaborado por IPSOS en conjunto con la organización internacional Vegetarianos Hoy, el 73% de los encuestados en Chile afirmó que consumiría alimentos plant-based si estos ofrecieran un valor nutricional igual o superior al de sus versiones tradicionales.
Ese cambio en el consumidor ha obligado a la industria a ajustar tanto su oferta como sus procesos. La presión ya no está solo en producir más, sino en responder con mayor precisión a una demanda más fragmentada, donde variables como textura, cremosidad, formulación, estabilidad y vida útil pasan a ser parte de la propuesta de valor.
En ese escenario, la tecnología ha comenzado a ocupar un lugar cada vez más relevante en la producción. Empresas del sector han incorporado herramientas para diseñar y ajustar recetas con mayor precisión técnica, controlar variables críticas del producto final y mejorar la eficiencia operacional. A eso se suman ingredientes funcionales, estabilizantes, emulsificantes y nuevos componentes que permiten reformular productos sin sacrificar desempeño ni experiencia de consumo.
También se observa una mayor tecnificación en planta. Sistemas de monitoreo en tiempo real, equipos de congelamiento continuo y soluciones de dosificación están permitiendo reducir mermas, mejorar uniformidad y ampliar la capacidad de desarrollar formatos más complejos, como helados con inclusiones, paletas o propuestas más personalizadas.
Tetra Pak, uno de los principales proveedores tecnológicos del sector de alimentos, sostiene que esta evolución está llevando a los fabricantes a combinar eficiencia industrial con mayor flexibilidad en formulación y desarrollo de productos. “El foco está en responder a un consumidor que ya no busca solo precio o disponibilidad, sino también atributos diferenciadores y una mejor experiencia. En ese sentido, la innovación está permitiendo a los fabricantes optimizar recetas, mejorar sus procesos y elevar la calidad final del producto”, comenta Juan Pablo Pittaluga, Director de Marketing de Tetra Pak Cono Sur.
Agrega que “hoy existen soluciones que permiten diseñar y ajustar recetas a partir de parámetros técnicos precisos, controlando variables como la cristalización de la lactosa, la dureza o el contenido de grasa. Esto hace posible desarrollar formulaciones más estables, consistentes y adaptadas a distintos objetivos productivos y comerciales”.
La tendencia no es exclusiva de Chile
En Europa crecen con fuerza las formulaciones a base de avena y almendra, según data de Tetra Pak en Asia se exploran desarrollos apoyados en inteligencia artificial para crear nuevas combinaciones de sabor y en América Latina el segmento premium comienza a incorporar con más fuerza ingredientes locales y propuestas artesanales.
En el caso chileno, la evolución del mercado parece reflejar una combinación de factores: alto consumo histórico, mayor sofisticación de la demanda y una industria que, gradualmente, se está adaptando a un entorno más competitivo y segmentado.
Lo que antes era un producto altamente estacional hoy se comporta más como una categoría en expansión, donde el crecimiento no depende solo del consumo masivo, sino de la capacidad de innovar, diferenciarse y capturar nuevas preferencias. En ese tránsito, la tecnología dejó de ser un soporte secundario para convertirse en una de las principales palancas de desarrollo del negocio.
Fuente: Kreab