La menor exposición al sol, el aumento de enfermedades respiratorias y el desgaste propio de la temporada, influyen en la necesidad de reforzar el sistema inmune. ¿Por qué vitaminas como la C, D, E y el complejo B, cobran especial importancia durante esta época del año?
La llegada del invierno cambia los hábitos. Las personas pasan más tiempo en espacios cerrados, disminuye la exposición a la luz solar, aumenta la circulación de virus respiratorios y, en muchos casos, la alimentación también pierde variedad. Todo ello puede traducirse en una mayor demanda de algunos micronutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.
En este escenario, la suplementación puede transformarse en una herramienta de apoyo para mantener el bienestar durante esta temporada. Así lo explica Claudia Carmona, Gerente Comercial Farma de Salcobrand: “durante el invierno existen factores que pueden afectar el aporte o la síntesis de algunos nutrientes, especialmente la vitamina D, cuya producción depende principalmente de la exposición solar. Además, el sistema inmune enfrenta un mayor desafío, por lo que es importante mantener un adecuado estado nutricional para favorecer el funcionamiento normal del organismo”.
La suplementación debe entenderse como un complemento a hábitos saludables. En esta línea, Claudia Carmona detalla cuáles son las vitaminas más relevantes que debemos consumir durante esta época y cuál es su función:
Vitamina D: un nutriente clave cuando disminuye el sol
La vitamina D es probablemente la vitamina más relevante durante el invierno. Al reducirse las horas de luz solar y aumentar el tiempo que permanecemos en interiores, también disminuye su producción natural.
Su principal función es contribuir al funcionamiento normal del sistema inmunológico y favorecer la absorción de calcio y fósforo, fundamentales para mantener huesos y músculos saludables.
Vitamina C: mucho más que un clásico del invierno
La vitamina C continúa siendo una de las más recomendadas durante los meses fríos gracias a su participación en el funcionamiento normal del sistema inmune.
Además, actúa como antioxidante, ayudando a proteger las células frente al estrés oxidativo, participa en la formación normal de colágeno y contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga, favoreciendo el bienestar general.
Complejo B: energía y equilibrio para el día a día
Las vitaminas del complejo B cumplen funciones esenciales en la producción de energía a partir de los alimentos y en el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
Vitaminas como la B6 y la B12 también contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunológico, mientras que otras vitaminas del complejo ayudan a disminuir el cansancio y la fatiga, aspectos especialmente relevantes durante una época donde muchas personas experimentan menor vitalidad.
Vitamina E: protección antioxidante para las células
La vitamina E destaca por su potente acción antioxidante. Su función es proteger las células frente al daño oxidativo provocado por los radicales libres, apoyando los mecanismos naturales de defensa del organismo.
Aunque suele asociarse al cuidado de la piel, su acción beneficia a múltiples tejidos y forma parte de una estrategia integral para mantener una buena salud.
Fuente: Parla