En su primera cuenta pública tras asumir el cargo en abril del 2025, Juan Eduardo Vargas repasó el primer año de su periodo y también se refirió al panorama del sistema de financiamiento a la educación superior
Santiago, junio de 2026. Este miércoles en el Teatro Finis Terrae, el Rector de la Universidad Finis Terrae, Juan Eduardo Vargas, realizó su primera cuenta pública luego de asumir como máxima autoridad de la institución hace poco más de un año. La instancia, marcada por la revisión del primer año de gestión, también fue el momento para plantear una postura de cara a la política pública de Gratuidad y a los cobros de la Tesorería General de la República (TGR) a los deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE).
Durante la charla, el ex subsecretario de Educación Superior fue enfático en destacar la “urgencia que existe por la creación de un rediseño en la política de política de gratuidad universitaria”, sobretodo por el costo que representa (US$2.700 millones este año, monto que solo se espera siga creciendo): “Propongo un modelo de corresponsabilidad, que consiste en mantener la gratuidad completa por los primeros años (donde existe mayor deserción), y luego un sistema de crédito contingente al ingreso que se devuelve tras haber egresado. Es de toda justicia que quienes se insertan con éxito en el mercado laboral, devuelvan parte de los recursos al país, los que se pueden reinvertir en áreas que lo necesitan de forma apremiante como la educación parvularia y escolar”, sostuvo.
En el análisis de financiamiento de la educación superior, Vargas criticó duramente al gobierno anterior por crear una falsa expectativa respecto a la promesa de campaña de condonación universal del CAE, cosa que finalmente no se concretó: “La morosidad se disparó de un 28% en diciembre de 2021 a un histórico 53% en diciembre de 2025, dejando a más de 423 mil personas atrapadas en una falsa expectativa y enfrentando hoy las consecuencias legales de ello”, recalcó haciendo alusión a las cifras de la Comisión Ingresa.
En ese sentido, el Rector mostró su visión respecto a los cobros que ha realizado la TGR y recalcó que no se puede permitir una cultura del “no pago”.
“Mi postura siempre será la de defender el Estado de Derecho y la responsabilidad individual, sin perjuicio de lo cual soy consciente de que llegar a la instancia del embargo es complejo”, aseguró en su alocución en la que fue enfático al explicar que “como país, no podemos justificar bajo ningún motivo la cultura del “no pago”, pues debilita la confianza y genera graves problemas a las arcas fiscales, lo que dificulta en último término el financiamiento de otras políticas públicas que benefician a compatriotas más vulnerables”.
Además reiteró que “el CAE debe ser reemplazado, eventualmente por un nuevo crédito contingente al ingreso, de tasa de interés subsidiada y con plazo máximo de pago” y que solo se debiese condonar si es que existe un saldo remanente.
Vargas también aprovechó la oportunidad para cuestionar a los que están detrás de la idea de acortar la duración de las carreras universitarias para mitigar los gastos a propósito de la estrechez fiscal. En este punto, dejó en claro que a diferencia de otros países, “en Chile el título universitario incluye la habilitación profesional inmediata”, y que en definitiva, “si lo que está detrás del interés por acortar las carreras obedece a lo que el Estado gasta, habrá que tener cuidado, porque eso implica eventualmente un desmedro en la calidad educativa”, selló.
5 ejes estratégicos de acción
El Rector de la U. Finis Terrae basó su cuenta pública en 5 ejes (excelencia, reposicionamiento, sostenibilidad, infraestructura e identidad católica), los cuales presentó hace un año cuando asumió el cargo. En lo que tiene relación con la Excelencia, Vargas resaltó el aumento de 30 puntos en el puntaje promedio de los postulantes, con una cobertura total de las vacantes ofrecidas. Asimismo, 19 carreras incrementaron sus puntajes de corte, destacando la carrera de Medicina, que alcanzó los 937,5 puntos y se posicionó entre las seis carreras de Medicina más selectivas del país.
Por otro lado, en el ámbito de reposicionamiento además de destacar la labor pública de distintos académicos, anunció un acuerdo para un doble grado de Derecho con el Magister de Derecho Internacional de la Universidad Europea de Roma y del MBA de la casa de estudios con el Magíster en Gestión de Negocios de EGADE, del TEC de Monterrey.
En cuanto a la sostenibilidad, destacó la importante mejora en comparación al año pasado. Y es que debido a una gestión rigurosa y la mejora de los ingresos producto de los mayores aranceles regulados alcanzados por la acreditación institucional obtenida, el 2025 finalizó con una utilidad de 1.020 millones de pesos.
Uno de los puntos destacados de la cuenta pública, fue en el ámbito de infraestructura, donde se presentó oficialmente el proyecto de la nueva Plaza Patrimonial, que tendrá 760 m2 concebidos como foro abierto a la ciudadanía, complementada por el nuevo Centro Cultural Finis Terrae, que integrará una galería de arte, una cafetería y una librería en un circuito cultural diseñado para abrirse a la ciudad, y que comenzó sus trabajos en marzo de este año, y se espera que esté disponible en el segundo semestre del 2026.
Por último, en el eje de Identidad Católica, se refirió al reciente conversatorio organizado en torno a la encíclica Magnífica Humanitas, donde sostuvo que gran parte del proyecto educativo de la institución pasa con lo presentado por el Papa León XIV: “estas palabras nos permitieron iluminar con convicción el sentido de la casa de estudios, que consiste simplemente en poner al ser humano al centro, relevando de esta forma a las artes ya las humanidades como disciplinas que nos permiten conocer más profundamente al hombre”.
Fuente: Universidad Finis Terrae