Cada decisión en materia de salud para las familias se siente como una inversión en la próxima generación.
Para los padres, cada decisión puede ser abrumadora: ¿Qué hay para la cena? ¿Agendé la cita con el doctor? ¿Mi hijo está consumiendo los alimentos saludables necesarios? ¿Se ejercitan lo suficiente?
En este contexto, distintas investigaciones muestran que madres y padres viven bajo una presión constante por mantener hábitos y rutinas consideradas “correctas”. Incluso, publicaciones en Chile señalan que muchas familias experimentan estrés al intentar sostener prácticas adecuadas de alimentación y bienestar en el hogar.
Al respecto, un estudio realizado por la firma de análisis de mercado Kantar revela los siguientes hallazgos:
- El 94% de los padres encuestados está convencido de que los hábitos actuales de sus hijos determinarán su estado de salud en la edad adulta.
- 7 de cada 10 padres están preocupados porque sus hijos desarrollen una enfermedad crónica en su vida.
- 9 de cada 10 padres sienten la presión de adoptar hábitos saludables para su familia, mientras que el 40% de ellos no se siente capaz de cumplir con la expectativa.
Además de la toma de decisiones diarias, el estrés y la preocupación añadidos por la salud de los hijos pueden ser muy desgastantes. Se trata de una tensión familiar constante: querer hacer lo correcto por tus hijos mientras haces malabares con horarios apretados, costos en aumento y consejos interminables.
Las barreras a la salud se extienden más allá de la crianza
Los datos de la encuesta muestran que los padres se preocupan profundamente por el futuro de sus hijos, pero no son los únicos que sienten la presión por mantenerse saludables. En la misma encuesta, el 74% de los adultos dijo que la mayoría de las enfermedades crónicas pueden evitarse; pero, sólo uno de cada cuatro se siente seguro al momento de cuidar su salud. Con condiciones como la diabetes y las cardiopatías afectando a tres de cada cuatro adultos, muchas personas reconocen la urgencia de actuar, pero enfrentan obstáculos como el costo, la desinformación y la sobrecarga.
Mantener una vida saludable práctica
“Vivir de manera saludable no debería sentirse como un trabajo de tiempo completo”, dijo el Dr. Daniel Martínez, Gerente Médico de Abbott en Chile, empresa que realizó el estudio. “Los pequeños y consistentes hábitos en torno a la comida, el movimiento, el bienestar emocional y la atención preventiva pueden marcar una diferencia significativa con el tiempo y el que los padres las desarrollen es ejemplo e inspiración para todos los miembros de la familia”.
El Dr. Martínez recomienda adoptar pequeñas acciones cotidianas que contribuyan a una vida más saludable:
- Añadir alimentos nutritivos en cada comida, por ejemplo, productos coloridos, frescos, proteínas de buena calidad, legumbres y nueces.
- Compartir la hora de la comida en familia para fortalecer la convivencia, fomentar hábitos alimentarios saludables, promover la aceptación de nuevos alimentos y preservar recetas y tradiciones.
- Mover el cuerpo todos los días. Puedes comenzar con una caminata de 10 minutos o una rutina de peso corporal de 15 minutos. Divide la actividad en segmento de 5 a 15 minutos si es necesario.
- Programar el autocuidado diario para reducir la sobrecarga: llevar un diario, hacer relajación o meditación, pasear al perro o estirarse.
- Ten conciencia de la importancia del sueño, hidratación y movimiento buscando mejorarlos.
- Busca mantener la atención de tu salud en forma preventiva, incluyendo revisiones anuales.
Asimismo, expertos de la Universidad Finis Terrae destacan que las familias con estilos de vida saludables desempeñan un papel fundamental en la promoción de hábitos positivos, como una alimentación equilibrada, horarios de sueño adecuados y actividad física regular. Estas prácticas contribuyen a que los niños tengan una mejor calidad de vida y un menor riesgo de desarrollar malnutrición por exceso y enfermedades crónicas asociadas.
Porque cada refrigerio saludable, caminata por la cuadra y una rutina antes de dormir es más que un momento, es un pequeño paso hacía la prevención y un futuro más saludable.
Fuente: Strategika.