Con más tiempo al interior de los hogares durante las vacaciones de invierno, COANIQUEM llamó a
reforzar las medidas de prevención por riesgos asociados a estufas, guateros y líquidos calientes,
considerando que el 78% de las quemaduras infantiles ocurre en casa y que el 93% de estos
accidentes sucede en presencia de un adulto.
Las quemaduras aumentan en invierno
Durante los meses más fríos, el uso más frecuente de sistemas de calefacción y
de recipientes con agua caliente incrementa el riesgo de lesiones prevenibles en el
hogar. La mayoría de estos eventos ocurre al interior del domicilio y afecta
principalmente a niños menores de cinco años.
De acuerdo a las consultas de pacientes recibidos en COANIQUEM el 2025: 78%
se queman en su casa (si sumamos casa de familiares 87%) y el 93% en
presencia de un adulto. Además, el 52% son menores de 5 años.
Principales riesgos y recomendaciones
Las quemaduras pueden provocar dolor intenso, hospitalizaciones, cirugías,
secuelas funcionales y emocionales que pueden acompañar a los pacientes
durante años. Sin embargo, gran parte de estas situaciones pueden prevenirse
con medidas simples de cuidado y supervisión.
Estufas y calefactores
Según registros de COANIQUEM, un 40% de los casos que reciben
corresponden a objetos que alcanzan altas temperaturas, como las estufas.
Estos elementos constituyen uno de los principales peligros durante el invierno
debido a que los niños pueden acercarse demasiado a superficies calientes o
volcarlas accidentalmente.
Recomendaciones:
Mantener una distancia de seguridad de al menos un metro alrededor de
las estufas.
Instalar barreras de protección cuando existan niños pequeños en el hogar.
No permitir que los niños jueguen cerca de equipos de calefacción.
Evitar secar ropa sobre estufas o calefactores.
Apagar las estufas cuando no estén siendo utilizadas.
Evitar ubicarlas en espacios de alta circulación dentro del hogar y nunca
cerca de material inflamable como cortinas o ropa
Hervidores y líquidos calientes
Los derrames de agua caliente, té, café, sopa o leche son una causa frecuente de
quemaduras graves en niños pequeños, alcanzando el 78% de los pacientes que
ingresan a COANIQUEM.
Recomendaciones:
Ubicar hervidores y recipientes calientes fuera del alcance de los niños.
Mantener los cables de los hervidores alejados del borde de mesas y
muebles.
No transportar ni consumir líquidos calientes mientras se lleva (tiene) a un
niño en brazos.
Evitar el uso de manteles que puedan ser tirados por los menores.
Servir líquidos calientes lejos de los niños y esperar que se enfríen antes de
acercarlos.
Guateros
Los guateros pueden provocar quemaduras graves cuando presentan deterioro,
filtraciones o cuando se llenan con agua excesivamente caliente.
Recomendaciones:
Revisar periódicamente el estado del guatero y reemplazarlo si presenta
desgaste.
Nunca utilizar agua hirviendo para llenarlo.
No llenar completamente el guatero.
Verificar que esté correctamente cerrado.
No dejar guateros dentro de la cama de niños pequeños: usarlo solo para
calentar la cama y retirarlo después.
Supervisión permanente
La mejor herramienta para prevenir quemaduras es la supervisión activa de los
adultos. Las situaciones que pueden derivar en quemaduras ocurren en segundos
y muchas veces durante actividades cotidianas del hogar.
COANIQUEM recuerda que la prevención es responsabilidad de todos y que una
acción simple puede evitar lesiones que afecten la vida de un niño o niña para
siempre.
“Las vacaciones de invierno son una oportunidad para compartir en familia, pero
también requieren mayor atención a los riesgos presentes en el hogar. Invitamos a
los padres, madres y cuidadores a tomar medidas preventivas y a supervisar
permanentemente a los niños para que disfruten de unas vacaciones seguras y
libres de quemaduras.”
Fuente: coaniquem.