- Vecinos y representantes de localidades aledañas integraron la jornada de muestreo orientada a levantar información de línea base antes de la operación de la planta.
- La iniciativa responde al Plan de Vigilancia Ambiental comprometido en la RCA de Aguas Pacífico, el cual exige mediciones oceanográficas trimestrales durante su fase de construcción.
Quintero, miércoles 3 de junio de 2026.– En el marco de las exigencias regulatorias fijadas para el desarrollo de infraestructura hídrica en la Región de Valparaíso, el proyecto de la planta desalinizadora Aconcagua, de la empresa Aguas Pacífico, finalizó la ejecución de su décima campaña de monitoreo ambiental en la bahía de Quintero y Puchuncaví. El procedimiento forma parte de las obligaciones contenidas en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA) y se orienta a consolidar un registro de datos oceanográficos previo al inicio de las operaciones.
Los trabajos en terreno contemplaron la medición de parámetros en el agua y los sedimentos marinos. Este levantamiento tiene por objeto generar información comparable de largo plazo para determinar la estabilidad de las condiciones ecosistémicas del área durante la etapa de edificación de las obras costeras y la futura devolución de salmuera al mar (agua con mayor concentración de sal).
Para asegurar la validez de los registros, las faenas de muestreo fueron ejecutadas por la empresa especializada Ecotecnos, la cual se encuentra acreditada ante la Superintendencia del Medio Ambiente como Entidad Técnica de Fiscalización Ambiental (ETFA). Esta condición técnica actúa como un requisito normativo para la fiscalización del cumplimiento de los compromisos ambientales de la industria.
FISCALIZACIÓN TÉCNICA Y PARTICIPACIÓN LOCAL
El programa establece que estas campañas se realicen cada tres meses mientras duren las faenas de construcción. Un elemento central de esta última medición fue la inclusión de delegaciones de residentes locales en una embarcación que acompañó a la de muestreo, lo que permitió la observación directa de las maniobras y de los instrumentos de análisis oceanográfico.
Claudia Rojas, líder de Medio Ambiente y Permisos de Aguas Pacífico, explicó que se trata de una campaña participativa que contempla la entrega transparente de la información recopilada, precisando que el propósito apunta a que los habitantes “vean el proceso, conozcan a la consultora con la que estamos trabajando y se les explique más técnicamente cómo se lleva a cabo el muestreo: qué es lo que se mide, cuáles son los instrumentos y que ellos también puedan aclarar dudas sobre lo que hacemos”.
Por su parte, Cristóbal Castillo, doctor en oceanografía y especialista en oceanografía química de Ecotecnos, señaló que su labor es otorgar “toda la asesoría técnica para la toma de muestras y los análisis en la columna de agua y sedimentos”. El especialista añadió que “el respaldo de que una empresa sea ETFA es un requisito fundamental dentro de los instrumentos normativos y, en este caso, tenemos la experiencia y trayectoria para brindar de buena manera el asesoramiento”.
El área de Quintero y Puchuncaví arrastra un historial de vulnerabilidad socioambiental derivado de décadas de actividad industrial masiva. Por este motivo, la instalación de una infraestructura de desalinización generó aprensiones en el tejido social local, centradas principalmente en los efectos que el vertido de salmuera pueda provocar sobre las especies bentónicas y la pesca artesanal.
Andrea Fuentes, representante de la comisión electoral de la localidad de Campiche, valoró la apertura de estos espacios. “Es ideal que incorporen a la comunidad para informar cuál es el estado actual del mar y que, posteriormente, sigan con los muestreos para informar cuál va a ser el estado ya estando la planta funcionando”, manifestó. A su juicio, la continuidad de estas mediciones es clave para entregar certezas en el territorio, afirmando que “el hecho de que se hagan muestreos antes y después nos va ayudando a dar la tranquilidad de que las descargas no afectarán la vida marina”.
Fuente: Parla