Experto Usach aclaró que revisar sellos, no llenar completamente el recipiente y abrir con precaución son algunas de las medidas recomendadas para evitar accidentes con recipientes de este tipo.
El retiro de 8,2 millones de termos y recipientes de acero inoxidable en Estados Unidos volvió a poner atención sobre los riesgos asociados al uso cotidiano de estos productos, especialmente cuando contienen líquidos o alimentos calientes.
La medida fue adoptada por la marca Thermos luego de detectarse un problema en algunos modelos de tarros y botellas de acero inoxidable comercializados en ese país. Según informó la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor (CPSC), los recipientes afectados no contaban con una válvula de alivio de presión en el tapón, lo que podría provocar que la tapa salga expulsada violentamente al abrirlos.
Los modelos involucrados corresponden a las líneas Stainless King Food Jars y Sportsman Food & Beverage, específicamente SK3000, SK3020 y SK3010. De acuerdo con la autoridad estadounidense, el riesgo aparece cuando se almacenan alimentos o bebidas perecederas durante largos períodos, generando acumulación de presión interna.
En Chile, el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) emitió una alerta de seguridad, tras un aviso de la Importadora y Distribuidora KW SpA, respecto de las botellas de acero inoxidable para alimentos, marca Thermos, ya que estarían implicando un riesgo para la seguridad de los consumidores debido a un desperfecto en las tapas de las tazas.
En específico, se trata de dos modelos: SK3000 Stainless King y SK3020 Food Jar comercializados en Chile entre 2018 y 2026.
La empresa informó que en ambos modelos afectados, existen tapas de botellas de acero inoxidable que no contienen un mecanismo de válvula liberadora de presión. Este defecto puede ocasionar que la tapa salga eyectada, al mantener alimentos por más del tiempo recomendado, pudiendo ocasionar accidentes.
El académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Santiago de Chile, Amaru González, explicó que el fenómeno tiene una base física clara relacionada con la temperatura y la presión dentro de recipientes herméticos.
“La reciente noticia sobre el retiro de algunos modelos de termos en Estados Unidos ha generado preocupación debido al riesgo asociado a la acumulación de presión interna. Desde el punto de vista de la ingeniería mecánica, esto tiene una explicación bastante clara. Cuando un recipiente hermético contiene líquidos o alimentos calientes, se genera vapor y aumenta la presión dentro del termo. Si la tapa no cuenta con un sistema adecuado para liberar esa presión, puede producirse una apertura brusca o incluso que la tapa salga expulsada violentamente”, señaló a Diario Usach.
El especialista añadió que muchas veces se subestima la complejidad del diseño de estos objetos. “Muchas veces pensamos que un termo es un objeto simple, pero en realidad detrás de su funcionamiento existen principios de transferencia de calor, termodinámica y resistencia de materiales”, indicó.
Según detalló, los termos modernos utilizan una doble pared de acero inoxidable con una cámara de vacío que permite mantener la temperatura durante varias horas, pero advirtió que el aislamiento térmico no es el único elemento relevante.
“La diferencia entre un termo de mayor calidad y uno más básico no solamente está en cuánto tiempo mantiene la temperatura, sino también en la calidad de sus materiales, la eficiencia del vacío interno y los sistemas de seguridad incorporados”, sostuvo González.
El académico también enfatizó la importancia del mantenimiento y uso correcto de estos recipientes. Entre las recomendaciones, señaló revisar periódicamente sellos y gomas, evitar golpes fuertes y realizar una limpieza adecuada para prolongar su vida útil y asegurar un funcionamiento seguro.
Asimismo, recomendó no llenar completamente los termos con líquidos hirviendo. “Se recomienda como máximo llenarlos en tres cuartos de su capacidad y abrirlos con precaución después de largos periodos cerrados”, explicó.
Fuente: Usach.