Una nueva metodología basada en mediciones directas en terreno y datos satelitales busca
fortalecer la trazabilidad y transparencia del mercado voluntario de carbono en la región.
El mercado voluntario de carbono en América Latina podría experimentar un cambio relevante con la
implementación de una metodología que permite certificar créditos utilizando datos obtenidos en
tiempo cuasi real (nRT). La propuesta se encuentra en proceso de validación por parte del estándar
europeo International Carbon Registry (ICR) y está orientada a proyectos AFOLU (Agricultura,
Silvicultura y Otros Usos de la Tierra).
A diferencia de los esquemas tradicionales, que se basan en estimaciones periódicas e inventarios
proyectados, este enfoque incorpora mediciones continuas y verificables desde el terreno. Para ello,
se emplea tecnología Eddy Covariance, un sistema de sensores capaz de registrar en alta frecuencia
el intercambio de gases de efecto invernadero —como CO₂, metano y óxido nitroso— entre los
ecosistemas y la atmósfera.
La iniciativa es impulsada por NTT DATA y la startup chileno-mexicana Carbon Real, que trabajan en
una alianza regional para implementar esta metodología en América Latina. El objetivo es avanzar
hacia sistemas de contabilidad ambiental con mayor transparencia y capacidad de verificación, en un
contexto en el que la confianza en el mercado voluntario de carbono se ha convertido en un factor
clave para atraer inversión.
Este tipo de monitoreo permite observar, en tiempo cuasi real, el comportamiento del carbono en
distintos entornos, incluidos humedales altoandinos, bosques tropicales y sistemas agrícolas. Uno de
los principales desafíos históricos de estas mediciones ha sido su escalabilidad. Sin embargo, el
modelo contempla la combinación de datos en terreno con información satelital de alta resolución, lo
que permitiría extender el monitoreo a superficies significativamente mayores.
Además de mejorar la precisión y trazabilidad de los créditos generados, la metodología apunta a
reducir los tiempos de desarrollo de los proyectos de carbono. Procesos que tradicionalmente podían
tardar varios años podrían acortarse a menos de dos, lo que impactaría en la viabilidad financiera de
iniciativas de conservación, regeneración, agricultura, ganadería, humedales y manglares.
Fuente: kreab.