El aumento del comercio electrónico, los altos niveles de inventario y la presión por cumplir
plazos cada vez más acotados convierten a diciembre en el principal desafío operativo del
año para el retail. La logística y la última milla se consolidan como factores estratégicos para
la competitividad del sector.
La temporada navideña vuelve a tensionar al retail chileno en un contexto marcado por
sobrestock, mayor digitalización del consumo y consumidores cada vez más exigentes.
Durante diciembre, el volumen de envíos puede aumentar hasta en un 50%, transformando
a la logística en un factor clave para absorber picos de demanda, proteger márgenes y
cumplir las promesas de entrega en el cierre del año.
El desafío no es menor. Tras un periodo con proyecciones de consumo más optimistas que
la demanda real, muchas empresas enfrentan niveles de inventario superiores a los
deseados, lo que ha presionado financieramente a las compañías y congestionado los
centros de distribución y bodegas. En este escenario, la Navidad se convierte en una
instancia crítica para ordenar inventarios y recuperar eficiencia operativa, al mismo tiempo
que se deben absorber picos de demanda en plazos extremadamente acotados.
El peso del canal digital sigue creciendo. De acuerdo con proyecciones de la Cámara de
Comercio de Santiago (CCS), las ventas online superarán los $9 billones de pesos chilenos
(cerca de US$ 9.457 millones) al cierre de 2025, lo que implicaría un crecimiento anual
cercano al 10%. Este dinamismo refuerza la presión sobre las operaciones logísticas, donde
la puntualidad y la experiencia del cliente se han vuelto factores determinantes para la
reputación de las marcas.
“Hoy la logística dejó de ser un área de soporte y se convirtió en un componente estratégico
del desempeño comercial. En periodos de alta demanda como la Navidad, la capacidad de
planificar, reaccionar en tiempo real y cumplir con las promesas de entrega marca la
diferencia”, señala Nicolás Kunstmann, director Comercial y Cofounder de Drivin, empresa
que ofrece un software de sistema de gestión de transporte (TMS).
A diferencia de años anteriores, el sector muestra mayores niveles de preparación,
impulsados por una aceleración en la digitalización de la logística, especialmente en la
última milla. Soluciones tecnológicas como los sistemas de gestión de transporte permiten
optimizar rutas, ajustar la operación minuto a minuto y coordinar capacidades con
transportistas solo cuando es necesario, evitando sobrecostos y pérdidas de eficiencia.
Con un consumidor cada vez más digital y exigente, la Navidad se consolida como el
verdadero termómetro logístico del retail chileno. En este periodo, la capacidad de cumplir
a tiempo no solo define el resultado de la temporada, sino que impacta directamente en la
confianza del cliente y en la competitividad de las empresas.
Fuente: vitalcomunicaciones.