Estudiantes y académicos de Odontología y Pedagogía en Educación Diferencial de la Universidad San Sebastián trabajan junto a la Escuela Diferencial Araucaria, de San Bernardo, para fomentar el autocuidado, la prevención y el acceso a educación en salud bucal.
Con el objetivo de contribuir a reducir las brechas en salud bucal y promover una atención más inclusiva, la Universidad San Sebastián desarrolla el Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio (VcM) Educación y salud oral inclusiva: sonrisas que integran Santiago, iniciativa que articula el trabajo de las carreras de Odontología y Pedagogía en Educación Diferencial, junto con el apoyo de la Especialidad Odontológica en Endodoncia.
La iniciativa se desarrolla junto a la Escuela Diferencial Araucaria, establecimiento ubicado en la comuna de San Bernardo y dependiente del Servicio Local de Educación Pública El Pino, que atiende aproximadamente a 200 estudiantes en situación de discapacidad, con edades que van desde los 4 hasta los 26 años.
Una respuesta a las brechas en salud bucal
La académica de la carrera de Odontología, Karen Niklitschek, líder del proyecto, explica que la iniciativa surgió a partir de la necesidad de abordar las brechas que enfrentan niños, niñas y adolescentes con necesidades educativas especiales en materia de salud oral.
“Esta es una población que presenta un mayor riesgo de enfermedades orales y traumatismos, y que además encuentra diversas barreras para acceder a una atención y educación en salud bucal adecuada. Por eso, buscamos acercarnos al territorio y trabajar directamente con la comunidad educativa desde una mirada interdisciplinaria”, señala.
El proyecto –que tributa al Programa Territorial Hito Más Niñez y Adolescencia Saludable, de VcM– busca promover hábitos de salud oral y alimentación saludable, mediante acciones de promoción y prevención adaptadas a las características de los niños, niñas y jóvenes que atiende el establecimiento.
Evaluaciones en terreno
En este trabajo, los estudiantes de Odontología participan en la evaluación del estado de salud bucal, la identificación de factores de riesgo y acciones de prevención de caries y traumatismos dentoalveolares, además del desarrollo de actividades educativas. Por su parte, los estudiantes de Pedagogía en Educación Diferencial aportan sus conocimientos para adaptar las estrategias y materiales a las características y necesidades particulares de cada paciente.
Giulia Jorquera, estudiante de Odontología, valora especialmente la posibilidad de interactuar con personas con distintas necesidades y formas de comunicación. “Poder enfrentarnos a situaciones reales, interactuar con distintas personas y adaptar la forma en que entregamos educación en salud oral nos ayuda a comprender que no existe una única manera de enseñar o de abordar las necesidades de un paciente. Esta experiencia me ha permitido desarrollar habilidades fundamentales para el futuro, como la paciencia, la empatía y la capacidad de generar confianza”.
En la misma línea, Valentina Guzmán, también estudiante de Odontología, destaca el componente social de este tipo de iniciativas. “Estas instancias nos recuerdan por qué elegimos estudiar Odontología. Mucho más allá de aplicar los conocimientos que aprendemos día a día en la Universidad, nos permiten acercarnos a personas y comunidades que muchas veces tienen un acceso muy limitado a la atención odontológica”, señala.
Reducción de brechas
Por su parte, Alicia Flores, de la Unidad Técnico Pedagógica de la Escuela Araucaria, explica que muchos de sus estudiantes presentan dificultades y necesidades relacionadas con su salud bucal y que, en distintas ocasiones, no han tenido acceso oportuno a las atenciones requeridas. “Esta experiencia permite que nuestros estudiantes adquieran herramientas para el cuidado de su salud bucal de una manera cercana, lúdica y significativa, acompañados por profesionales competentes y sensibles a sus características y necesidades”, señala.
“Valoramos profundamente el impacto de esta alianza entre la Universidad San Sebastián y nuestra escuela, ya que nos permite avanzar hacia una mirada integral del bienestar de nuestros estudiantes, comprendiendo que la educación y la salud son dimensiones estrechamente vinculadas y fundamentales para su desarrollo integral”, concluye.
Fuente: USS