- Académico de la UTEM advierte que seguridad, reputación online y sostenibilidad son hoy factores decisivos en la elección de destinos, lo que obliga al sector a profesionalizar su gestión y fortalecer su articulación territorial.
La forma de viajar cambió. Hoy los turistas priorizan seguridad, sostenibilidad y experiencias personalizadas por sobre el turismo masivo tradicional. Así lo explica Gonzalo Flores Sepúlveda, académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), quien analiza las principales transformaciones que enfrenta el sector en Chile y el mundo.
“El perfil del turista ha cambiado de manera profunda y estructural. Hoy hablamos de un viajero más informado, digital y consciente de su impacto”, señala Flores.
Según explica, tanto la oficina especializada en Turismo de las Naciones Unidas (ONU Turismo) como el Servicio Nacional de Turismo de Chile (Sernatur) han constatado un aumento en la demanda por experiencias vinculadas a naturaleza, cultura y bienestar. Esta tendencia está recogida en la Estrategia Nacional de Turismo Sostenible 2035, que pone a las personas y sus experiencias en el centro del desarrollo del sector.
Nuevos criterios para elegir destinos
La decisión de viaje ya no responde únicamente al atractivo natural de un lugar. “Factores como seguridad, reputación digital, accesibilidad y sostenibilidad son hoy determinantes al elegir un destino”, afirma Gonzalo.
El académico agrega que la experiencia comienza incluso antes del viaje, en la forma en que se comunica y posiciona un territorio. En este escenario, la coherencia entre lo prometido y lo vivido se vuelve clave para sostener la competitividad.
Entre 2020 y 2024, la intención de viaje hacia Chile aumentó de forma significativa, ubicándose casi al nivel de Brasil y Argentina como destinos sudamericanos preferidos, lo que refleja una percepción positiva de calidad y seguridad.
Profesionalizar la gestión: el principal desafío
Pese a contar con atractivos de clase mundial, el turismo chileno enfrenta el reto de adaptarse a este nuevo escenario. “El principal desafío es avanzar hacia una gestión más estratégica, innovadora y articulada a nivel territorial”, sostiene el académico.
Esto implica fortalecer capacidades locales, mejorar la coordinación público-privada y medir el impacto económico, social y ambiental de los proyectos turísticos. “Adaptarse a las nuevas exigencias requiere pasar de iniciativas aisladas a planes con visión de largo plazo”, señala.
Digitalización y cambio climático
Flores identifica dos ejes estratégicos para el desarrollo del sector: transformación digital y cambio climático.
“La digitalización permite optimizar la gestión de destinos, mejorar la experiencia del visitante y tomar decisiones basadas en datos”, explica. Al mismo tiempo, enfatiza que fortalecer el capital humano y la innovación será clave para consolidar un turismo más competitivo y sostenible en el tiempo.
Para el académico, el escenario actual obliga a repensar el modelo de desarrollo turístico del país. “Chile tiene condiciones excepcionales, pero competir en el nuevo contexto requiere gestión profesional, visión territorial y adaptación permanente. La experiencia del visitante ya no es un complemento, sino que es el eje central de la competitividad del sector”, concluye.
Fuente: Vital Comunicaciones