- Un sondeo de DefensaDeudores.cl muestra que el Día del Amor se enfrenta con cautela financiera: la mayoría reduce el gasto, evita el crédito y prioriza no tensionar un presupuesto ya marcado por deudas, pagos atrasados y estrechez económica.
Para una parte relevante de las parejas en Chile, el 14 de febrero dejó de ser una celebración sin cálculo. Según un sondeo realizado por DefensaDeudores.cl, el 58% de las personas gastará menos de $50.000 en celebrar San Valentín, mientras que un 22% directamente no celebrará esta fecha. Solo un 3% destinará más de $100 mil, confirmando que el amor también se está ajustando al presupuesto.
El estudio muestra que el gasto romántico se enfrenta hoy con una lógica más pragmática que emocional: un 17% planea gastar entre $50.000 y $100.000, pero la tendencia predominante es la moderación. “El dato clave no es cuánto se gasta, sino cuánto se decide no gastar. Eso refleja una relación distinta con el consumo, marcada por la incertidumbre y el endeudamiento”, señala Ricardo Ibáñez, abogado y socio fundador de DefensaDeudores.cl.
La forma de financiar la celebración refuerza la cautela que están adoptando los chilenos. El 53% pagará la celebración con los ingresos del mes, evitando comprometer recursos futuros; un 15% usará ahorros y solo un 10% recurrirá a tarjeta de crédito, avances o compras en cuotas. En paralelo, un 22% afirma que no gastará nada en esta fecha porque no planea celebrarla.
En ese contexto, Ibáñez explica que “las personas están internalizando que incluso los gastos emocionales tienen impacto financiero. El crédito ya no se percibe como una solución automática, sino como una decisión que se evalúa con más cuidado”.
Entre quienes evalúan usar crédito, el pago de cuotas futuras pesa en la decisión y, de hecho, el 30% dice que este factor es muy importante al momento de definir el gasto. En contraste, un 10% señala que las cuotas no son una limitante, mientras que un 59% no utiliza crédito simplemente porque no celebrará San Valentín.
Esta moderación en el gasto también tiene que ver con el contexto financiero que enfrentan los encuestados: el 44% declara tener deudas morosas o pagos atrasados de manera permanente y un 14% reconoce atrasos ocasionales. Un 19% señala que, si bien no tiene morosidades, está muy ajustado; solo un 22% afirma estar completamente al día con sus compromisos financieros.
“Cuando casi 6 de cada 10 personas vive con atrasos o con una estrechez permanente, cualquier gasto extraordinario se transforma en una fuente de tensión”, advierte Ibáñez. Esa tensión se refleja en cómo se percibe el gasto del 14 de febrero, donde el 23% dice que es un gasto que prefiere reducir o evitar y para el 13%, genera presión financiera directa. El 20% lo considera necesario para mantener la relación, mientras que un 21% dice que no afecta su situación económica. Además, el 23% simplemente no gastará en esta ocasión.
Finalmente, el abogado y socio fundador de DefensaDeudores.cl plantea que “las personas están priorizando la estabilidad por sobre gestos que luego se pagan en cuotas. Cuando incluso celebraciones simples requieren una negociación entre afecto y supervivencia económica, ya no estamos frente a decisiones individuales, sino a una señal estructural del momento que vive el país”.
Fuente: Simplicity.