Un nuevo estudio de CORPA Estudios de Mercados evidenció una disminución en la cantidad de personas que han sido víctimas de robo o intento de robo en la Región Metropolitana durante el inicio de 2026. La medición, realizada entre enero y febrero de este año, también muestra una leve mejora en la percepción de seguridad, aunque con diferencias relevantes según edad, género y nivel socioeconómico.
De acuerdo con los resultados, la victimización bajó de 24% a 18% respecto de la medición anterior (noviembre–diciembre de 2025). En paralelo, el porcentaje de personas que no ha sido víctima de robo o intento de robo aumentó de 76% a 82%.
“Como hemos visto en otras ocasiones, en enero y febrero hay una disminución de los delitos. Este año en comparación con el anterior muestra una baja significativa, lo que es positivo en términos de seguridad dado que habían pasado muchos meses en que no se había visto reflejada una disminución en la victimización”, sostiene Pavel Castillo, gerente de Intelligence en CORPA Estudios de Mercado.
El estudio también detectó una leve disminución en la violencia asociada a los robos, pasando de 51% a 45% de los casos. Sin embargo, se observa un cambio en el lugar donde ocurren los delitos: los robos en la vía pública aumentaron de 64% a 71%, consolidándose como el principal escenario de victimización.
“El aumento de robos en la vía pública sugiere que la actividad delictual se está concentrando más en espacios abiertos y de alta circulación. Estos lugares suelen ofrecer más oportunidades para delitos rápidos y con menor riesgo de identificación para los delincuentes”, señala Castillo.
Percepción de seguridad muestra señales de mejora
Los resultados también muestran una evolución en la percepción de seguridad, la que se alinea con la disminución de la victimización registrada en la medición.
El porcentaje de personas que declara sentirse “muy inseguro o inseguro” bajó de 33% a 26%, mientras que quienes se consideran “seguros” aumentaron de 23% a 29%. A su vez, quienes se sienten “muy seguros” subieron de 15% a 18%.
En cuanto a la percepción respecto al mes anterior, las personas que dicen sentirse “mucho menos seguras o menos seguras” disminuyeron de 44% a 35%, mientras que quienes se ubican en una posición neutral, “ni más ni menos seguro”, aumentaron de 42% a 50%.
El análisis sociodemográfico del estudio revela diferencias relevantes en la forma en que distintos grupos viven y perciben la seguridad.
Por nivel socioeconómico, el grupo ABC1 es el que presenta mayor sensación de seguridad, con un 34% que declara sentirse seguro, seguido por el grupo C2 (30%) y C3D (28%).
En términos de género, las mujeres manifiestan mayor sensación de inseguridad, con un 29% que se declara “insegura o muy insegura”, frente al 26% de los hombres.
Las diferencias más marcadas se observan por edad. Las personas entre 45 y 55 años son quienes reportan mayor sensación de inseguridad, con un 37% que se declara inseguro o muy inseguro, mientras que en el grupo de 18 a 30 años esa cifra baja a 15%.
Mariángeles Cifuentes, cientista política y directora de Estudios en CORPA, sostiene que “las diferencias por edad suelen estar asociadas a distintos niveles de exposición a información sobre delitos, hábitos de movilidad y responsabilidades familiares. Los grupos de mayor edad tienden a percibir mayor riesgo, mientras que los más jóvenes suelen reportar una sensación de seguridad relativamente mayor”.
Victimización y violencia según perfil de la población
El estudio también muestra que el grupo socioeconómico C3D presenta el mayor nivel de victimización, con un 20% que declara haber sido víctima de robo o intento de robo. Le siguen el grupo ABC1 con 19% y el C2 con 12%.
Por género, los hombres reportan haber sido víctimas en mayor proporción que las mujeres (19% versus 16%). No obstante, las mujeres reportan una mayor proporción de robos con violencia, alcanzando un 47% de los casos.
En cuanto a la edad, las personas entre 45 y 55 años son las que más reportan haber sido víctimas, con un 20%, seguidas por el grupo de 18 a 30 años (19%) y el de 31 a 44 años (15%).
“El estudio muestra que la victimización no afecta a todos por igual. Existen diferencias importantes según el perfil de la población, lo que refuerza la idea de que la seguridad es una experiencia muy vinculada al contexto cotidiano de cada grupo”, enfatiza Cifuentes.
Fuente: Comunícate 360