Un estudio de Trabajando.com reveló que solo el 49% de los jóvenes cree que su casa de estudios le entregó herramientas para el mercado laboral. Asimismo, postulan que la formación continua a lo largo de la vida es clave.
Continuar con la formación después de titularse o de encontrar un empleo podría ser cada vez más necesario. Así al menos lo identifican desde Trabajando.com, plataforma de gestión de talento que, mediante una encuesta aplicada a jóvenes, identificó algunas tendencias sobre empleabilidad y educación.
Bajo el nombre “Escuchando a los jóvenes: estudio Trabajando Starter”, la compañía levantó información vinculada a las percepciones del mundo educacional y laboral. El análisis reveló que:
● Solo el 49% de los jóvenes cree que la institución de la que egresó entrega herramientas adecuadas para insertarse en el mercado laboral.
● El 79% de los jóvenes cree que trabajar antes de titularse mejora su desarrollo laboral-profesional (mediante pasantías, trabajos formales, prácticas profesionales, etcétera).
● 3 de cada 4 consultados quiere seguir estudiando en los próximos 5 años.
● El 30% se proyecta combinando múltiples formas de trabajo (teniendo uno o más empleadores, con un emprendimiento o vía freelance).
Por otra parte, cuando se consultó: “¿Qué tan determinante ha sido tu formación técnica o profesional en tu desarrollo laboral actual?”, las respuestas se ordenaron de la siguiente manera:
● 44% indica que ha sido clave en su carrera.
● 27% reconoce que tuvo que complementar su formación.
● 21% dice que esta no fue determinante.
● 7% reconoce que le ayudó en la movilidad.
Tecnología y desarrollo de habilidades sociales
María Jesús García-Huidobro, gerenta de Desarrollo de Negocios de Trabajando, plantea que parte del fenómeno tiene que ver con la rapidez con que las tecnologías se están insertando en el mundo laboral.
“Una cantidad importante de jóvenes cree que no está recibiendo una formación suficiente que les permita trabajar. Y esto se acentúa con el veloz desarrollo de nuevas tecnologías, como la IA, pues varias de estas herramientas llegan antes a los puestos de trabajo que a las universidades. Con ello, las habilidades que requiere el mercado no siempre se entregan en la sala de clases. Para corregir esa situación, es necesaria una mayor conversación entre la academia y el mundo laboral”, destaca.
Por otra parte, la vocera también sostiene la importancia de desarrollar competencias interpersonales y sociales. “Contar con conocimientos de IA, por ejemplo, es importante, pero no es lo único que se requiere. También se necesitan personas capaces de una mayor adaptabilidad a los cambios, con pensamiento crítico, habilidades de trabajo en equipo y sentido ético del trabajo”.
“Avanzar hacia más pasantías mientras los jóvenes están estudiando y generar más posibilidades de prácticas permite que las personas se titulen con habilidades que coincidan con las necesidades de las industrias. Hoy, más que nunca, aprender haciendo marca una diferencia importante en la empleabilidad de los jóvenes. Participar en proyectos, adquirir experiencia laboral temprana, realizar asesorías, trabajos freelance o incluso emprender permite desarrollar competencias técnicas y también habilidades sociales altamente valoradas por los empleadores, como liderazgo, trabajo en equipo, adaptabilidad y sentido de la responsabilidad”, agrega.
Por último, María Jesús García-Huidobro destacó la importancia de seguir formándose, incluso después de conseguir un empleo. “Los cambios tecnológicos son tan rápidos que los paradigmas están cambiando de forma veloz. Por lo mismo, es clave seguir capacitándose incluso cuando ya se tiene un trabajo, pero también ser proactivos en poner en práctica lo que se aprende. En un mercado donde las nuevas ofertas laborales son más escasas, generar experiencia concreta mediante prácticas, proyectos, trabajos freelance o emprendimientos puede transformarse en un factor diferenciador importante para acceder a nuevas oportunidades laborales”, concluye.
Fuente: Vital Comunicaciones.