El Índice de RedNegocios de la CCS mostró un deterioro en el cuarto trimestre, impulsado por mayores costos y exigencias laborales, pese a una leve moderación financiera. En el balance anual, el riesgo retrocede respecto del peak registrado durante el año.
Santiago, 4 de febrero de 2026. El riesgo empresarial en Chile volvió a aumentar hacia el cierre de 2025, presionado principalmente por el deterioro del componente laboral, según el Índice de Riesgo Empresarial elaborado por RedNegocios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS). En el cuarto trimestre del año, el indicador se ubicó en 7,37 puntos, registrando un alza de 0,2 puntos respecto del trimestre previo.
En términos anuales, el indicador alcanzó un nivel promedio de 7,42 puntos en 2025, luego de haber alcanzado un máximo en 2025 (8,02 puntos), posicionándose en el punto más crítico desde que se toma la medición, en 2021.
El incremento trimestral del índice se debe a un cambio en el perfil de riesgo: la principal causa del aumento es el deterioro del componente laboral, que se ubicó en 5,62 puntos (un alza de 0,5 puntos respecto al trimestre anterior).
“La evolución reciente del índice muestra una recomposición de los factores de riesgo, donde el componente laboral emerge como la principal fuente de presión, compensando la moderación observada en el ámbito financiero. Este patrón es consistente con un contexto de mayores costos laborales y exigencias regulatorias, cuyo impacto ha sido más significativo en empresas de menor tamaño y en sectores intensivos en mano de obra” indicó el gerente de estudios de la CCS, George Lever.
En contraste, el indicador financiero mostró una leve mejoría o moderación parcial, situándose en 9,13 puntos (0,1 puntos por debajo del período previo). Sin embargo, esta moderación no es suficiente para contrarrestar las crecientes presiones de costos empresariales derivadas de las mayores exigencias y normativas laborales.
Al desagregar el indicador de riesgo por tamaño de empresa, se observa un comportamiento heterogéneo en el cuarto trimestre de 2025. Las microempresas registraron una disminución de 0,2 pp. En contraste, las pymes exhibieron un comportamiento desfavorable al aumentar 0,4 puntos respecto al tercer trimestre 2025, explicado principalmente por el deterioro del componente laboral.
En el caso de las grandes empresas, el índice se mantuvo estable, sin variación relevante respecto del trimestre anterior. Estos resultados confirman que las presiones asociadas al riesgo laboral han tenido un impacto más significativo en los negocios de menor tamaño.
En el plano internacional, el contexto global presenta una evolución mixta, pero manteniendo un nivel de incertidumbre relevante. El escenario externo continúa siendo frágil y sujeto a eventos geopolíticos y financieros, que influyen sobre el desempeño de la economía global y el entorno empresarial.
El Índice de Riesgo Empresarial, que adopta valores entre 0 y 100 puntos, donde 100 representa el mayor nivel de riesgo, se elabora a partir de indicadores laborales (cumplimiento de obligaciones laborales y prácticas sindicales) y financieros (cumplimiento comercial y protestos). La metodología es aplicada mensualmente a una muestra de más de 7 mil empresas, las cuales forman parte del registro de proveedores de RedNegocios de la CCS.
Índice de Riesgo Empresarial por componentes
El indicador laboral fue el que más influyó en el deterioro del cuarto trimestre del riesgo empresarial, el que subió 0,5 puntos respecto al trimestre anterior, alcanzando 5,62 puntos. A pesar de estar 1,2 puntos por debajo del mismo período de 2024, este nivel se mantiene 2,3 puntos sobre el promedio de 2021, lo que refleja presiones persistentes en el cumplimiento de las obligaciones laborales. Este contexto de mayores costos y exigencias regulatorias afecta particularmente a las empresas pequeñas y a los sectores intensivos en mano de obra.
El componente financiero se ubicó en 9,13 puntos en el cuarto trimestre de 2025, registrando una disminución de 0,1 puntos respecto al trimestre previo. Este resultado da cuenta de una moderación parcial del riesgo asociado a la morosidad y los protestos, luego de los elevados niveles observados en períodos anteriores. En términos comparativos, el indicador se mantiene 1,8 puntos por sobre el nivel de 2021, aunque 0,6 puntos por debajo del registro del cuarto trimestre de 2024, lo que sugiere una cierta normalización en el comportamiento de pagos, en un contexto que sigue marcado por condiciones financieras exigentes.
Índice de Riesgo Empresarial por sectores
A nivel sectorial, el Índice de Riesgo Empresarial muestra en el cuarto trimestre de 2025 un comportamiento heterogéneo entre los rubros analizados. Siete de los 12 sectores considerados en el índice mostraron un aumento de riesgo respecto al trimestre previo. Los mayores aumentos se registraron en operación industrial (+1,22 puntos); comercio, restaurantes y hoteles (+0,86); publicidad, marketing y medios (+0,69); industria eléctrica (+0,67), y medioambiente (+0,59). En contraste, los sectores que tuvieron un comportamiento favorable fueron transportes, logística y comercio exterior (-0,4 puntos); servicios empresariales y financieros (-0,32); tecnología, computación y telecomunicaciones (-0,16), y construcción (-0,14).
Al margen de las variaciones trimestrales, los mayores niveles de riesgo al cierre del año se concentran en operación industrial (10,23 puntos); transportes, logística y comercio exterior (9,02); comercio, restaurantes y hoteles (8,48), e industria eléctrica (8,28). Estos sectores, caracterizados por una alta intensidad de capital y mano de obra, presentan una mayor sensibilidad a las condiciones del ciclo económico y a las presiones de costos, particularmente aquellas asociadas al ámbito laboral, lo que ha contribuido a mantener niveles de riesgo elevados en el cuarto trimestre de 2025.
En conjunto, los resultados sectoriales confirman que el aumento del riesgo empresarial hacia el cierre de 2025 se encuentra concentrado en actividades intensivas en capital y mano de obra, donde las presiones de costos y el entorno económico menos dinámico han influido en estos resultados.
Si bien algunos sectores exhiben señales de ajuste o mejora, el balance agregado sigue siendo desfavorable, manteniendo el riesgo sectorial en niveles elevados y reforzando un escenario que exige prudencia y adaptación hacia 2026.
“En un escenario externo aún incierto y con un entorno económico menos dinámico, los resultados sectoriales y por tamaño confirman que el riesgo empresarial seguirá condicionado por la capacidad de adaptación de las empresas a un marco de costos más exigente. De cara a 2026, el contexto demanda prudencia, gestión activa del riesgo y ajustes operacionales, especialmente en aquellas actividades con mayor exposición al ciclo económico y al mercado laboral”, concluyó el gerente de estudios de la CCS.
Índice de Riesgo Empresarial por Componentes
(Índice 0 a 100 puntos)
Fuente: Extend