- En el lanzamiento de la campaña “Hazte Socio” del Refugio de Cristo, iniciativa en la que colabora la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el rector de la casa de estudios destacó la necesidad de impulsar políticas de Estado de largo plazo y fortalecer la colaboración entre las universidades, la sociedad civil y las instituciones comprometidas con la infancia y las personas en situación de vulnerabilidad.
La PUCV reafirmó su compromiso con el desarrollo humano, la inclusión y el bienestar de las comunidades. La casa de estudios participó en el lanzamiento de la campaña “Hazte Socio” del Refugio de Cristo, instancia que convocó a representantes del mundo académico, religioso y social para reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la niñez en Chile y promover el apoyo ciudadano a la histórica labor que realiza esta institución, fundada en 1952 por el padre René Pienovi.
La actividad, realizada en Destino Valparaíso, contempló el conversatorio “La niñez como patrimonio de la sociedad: una tarea de todos”, que reunió como expositores al rector de la PUCV, Nelson Vásquez; al Arzobispo de Santiago, Cardenal Fernando Chomalí; y a la neuropsiquiatra Amanda Céspedes y que fue moderado por el periodista Matías del Río. En la ocasión, el rector Vásquez planteó la necesidad de avanzar hacia una visión de país capaz de situar a la infancia y al desarrollo humano entre las principales prioridades nacionales.
Durante su intervención, la autoridad universitaria sostuvo que el progreso de una nación depende de su capacidad para ofrecer mayores oportunidades a las nuevas generaciones, responsabilidad que, a su juicio, está profundamente vinculada con la educación y el compromiso permanente del conjunto de la sociedad.
“Cuando una generación no es capaz de entregar a la que viene más oportunidades, no hay progreso”, señaló Vásquez, recordando un mensaje pronunciado por el Papa Juan Pablo II en 1987. Asimismo, destacó que las universidades cumplen un papel esencial frente a este desafío mediante la formación de personas, la investigación y su estrecha vinculación con las comunidades.
En ese contexto, el rector puso en relieve la vocación pública de la PUCV y su compromiso histórico con el desarrollo de Valparaíso y la región, enfatizando que la construcción del bien común requiere del aporte articulado de diversos actores.
“Lo estatal es público, pero no se agota todo lo público en lo estatal. La sociedad civil también puede contribuir a lo público”, afirmó, destacando el trabajo que realizan las universidades, las organizaciones sociales y las obras vinculadas a la Iglesia en favor de quienes más lo necesitan.
Como parte de ese compromiso, Vásquez se refirió a iniciativas impulsadas por la PUCV, como los programas BETA, PACE y Propedéutico, que brindan apoyo a estudiantes talentosos provenientes de distintos contextos sociales. En esa línea, explicó que ampliar el acceso a la educación superior resulta insuficiente si no se complementa con redes de apoyo, orientación permanente y condiciones que favorezcan la permanencia y el desarrollo integral de los jóvenes.
Frente a este escenario, el rector llamó a promover políticas de Estado de largo plazo que articulen el trabajo del sector público, las universidades, la sociedad civil y la ciudadanía en torno a objetivos compartidos. Entre las propuestas planteadas, destacó la posibilidad de implementar mecanismos tributarios que permitan a los contribuyentes destinar una parte de sus impuestos a obras sociales que compartan sus principios y propósitos.
Una puerta abierta a la memoria del Refugio de Cristo
En el marco de la jornada también fue inaugurada la exposición “Donde una puerta se abrió”, desarrollada por las Alumni de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV, Catalina Landeros y Emilia Cordero.
La muestra rescata el origen, la memoria y la dignidad que han marcado la historia del Refugio de Cristo desde su creación en 1952, poniendo en valor el legado de una institución que por más de siete décadas ha entregado acogida, protección y acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad.
Catalina Landeros valoró la confianza depositada por la Universidad en el desarrollo de esta iniciativa. “La muestra es un gran logro. Me siento orgullosa y feliz de lo que logramos”, expresó.
Por su parte, Emilia Cordero destacó la oportunidad de contribuir, como titulada de la PUCV, a un proyecto de profundo sentido social. “Es una gran responsabilidad. La Universidad me entregó una oportunidad muy significativa al confiar en nosotras”, indicó.
Un llamado transversal a poner a la niñez en el centro
El encuentro contó además con las exposiciones del Arzobispo de Santiago, Cardenal Fernando Chomalí, y de la neuropsiquiatra Amanda Céspedes, quienes coincidieron en la urgencia de asumir una responsabilidad colectiva frente a las vulneraciones que afectan a niños, niñas y adolescentes.
Chomalí valoró que la academia y las organizaciones sociales generen espacios de reflexión sobre estas problemáticas, mientras que la doctora Céspedes llamó a transformar la preocupación en acciones concretas que sitúen el bienestar de la infancia en el centro de las decisiones presentes y futuras.
Con esta actividad, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso reafirmó su compromiso con la generación de espacios de diálogo y colaboración junto a instituciones que trabajan por el bienestar de las personas, fortaleciendo alianzas que contribuyan a ampliar las oportunidades para la niñez y a respaldar la labor que desarrolla el Refugio de Cristo en favor de las comunidades más vulnerable.
Fuente: PUCV