El académico Mauricio Godoy Seura, del Departamento de Ingeniería Mecánica, lidera una iniciativa que busca acercar tecnologías como la realidad mixta, realidad virtual y la IA a la formación de futuros profesionales.
La rápida transformación tecnológica y la llegada de herramientas como la realidad virtual y la inteligencia artificial han puesto en evidencia uno de los grandes desafíos de la educación superior: adaptar la formación profesional a las nuevas exigencias de la industria y del mundo laboral.
En ese contexto, hay áreas como la ingeniería, que enfrentan desafíos para modernizar sus metodologías de enseñanza debido al alto costo de los laboratorios físicos y a la necesidad de integrar tecnologías que permitan desarrollar competencias acordes al siglo XXI.
Debido a esto, la Universidad de La Serena impulsa el proyecto “Laboratorio Virtual de ensayos de materiales en realidad mixta”, una de las innovadoras iniciativas ganadoras del Concurso Interno de Fortalecimiento, Innovación e Investigación de la Docencia (PROFIID) 2026, con la que se busca acercar estas herramientas a la formación de futuros ingenieros mediante laboratorios virtuales en realidad mixta.
Esta iniciativa es liderada por el académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de La Serena, Dr. Mauricio Godoy Seura, quien señaló que “buscamos diseñar e implementar un laboratorio virtual de ensayo de materiales en realidad mixta, como un recurso digital que permita integrar conocimientos de ingeniería mecánica y desarrollar competencias en los futuros ingenieros e ingenieras”.
El Doctor en Ingeniería de Procesos, también explicó que “cuando hablamos de realidad mixta, nos referimos a una tecnología que combina espacios reales con elementos virtuales. Por ejemplo, uno puede ver su escritorio real y al mismo tiempo, ver una máquina virtual que no existe físicamente en ese espacio”.
Según el académico, es por esto que “esta herramienta entrega una alternativa virtual a equipos de laboratorio que muchas veces son costosos, permitiendo reproducirlos digitalmente, incorporando estas tecnologías al aprendizaje de contenidos propios de la ingeniería, como el estudio de materiales”.
Participación estudiantil
En este contexto, uno de los aspectos clave del proyecto ha sido la participación de estudiantes en el desarrollo de esta herramienta tecnológica, permitiéndoles adquirir competencias que van más allá de su formación tradicional.
Sobre esto, el académico Mauricio Godoy dio a conocer que “el proyecto no está asociado a una sola asignatura, sino que busca aportar a distintas áreas de formación dentro de la ingeniería y hasta ahora gran parte del desarrollo y programación del proyecto está siendo realizado por estudiantes de último nivel de ingeniería mecánica, a través de sus trabajos de título, lo que también les permite adquirir nuevas competencias tecnológicas durante el proceso”.
Ahondando en esto, el investigador detalló que “este proyecto requiere programación en lenguajes especializados que no forman parte de las competencias tradicionales de los estudiantes de ingeniería mecánica, por lo que quienes participan deben dedicar tiempo adicional para adquirir estos conocimientos”. Además de esto, el Dr. Godoy anunció que “estamos comenzando un trabajo de acercamiento colaborativo con estudiantes y académicos de la Facultad de Ingeniería, así también con el FABLAB, para fortalecer el desarrollo tecnológico de la iniciativa”.
A futuro
En cuanto a las proyecciones de este proyecto, Godoy adelantó que “durante este año esperamos desarrollar al menos tres laboratorios virtuales, uno de ensayo de tracción, otro de compresión y un tercero de flexión o torsión, con el objetivo de seguir ampliando estas herramientas tecnológicas aplicadas a la formación de ingenieros”.
“La proyección es que estos laboratorios virtuales puedan ser utilizados en asignaturas como mecánica de sólidos y resistencia de materiales, complementando los laboratorios de física tradicionales. Pero, además, existe una necesidad urgente de integrar tecnologías como la realidad virtual y la inteligencia artificial en la formación profesional, porque hoy todas las áreas deben adaptarse a las exigencias de la industria del siglo XXI”, añadió.
El académico también destacó que “nos interesa desarrollar esta tecnología y llevarla a la docencia e investigar cómo impacta en el aprendizaje de los estudiantes”.
Finalmente, el investigador argumentó que “este tipo de iniciativas abre oportunidades de colaboración con la industria y distintas áreas del conocimiento, permitiendo probar soluciones en entornos virtuales antes de llevarlas al mundo real. Además, estas tecnologías ya forman parte de la nueva industria, por lo que deben incorporarse de manera transversal en la formación de distintos profesionales”.
Fuente: USerena.