La Dirección Meteorológica de Chile ha emitido un pronóstico de calor extremo para la zona central del país, con temperaturas que podrían llegar esta semana hasta 37 °C en sectores de las regiones de Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana, lo que ha llevado al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) a declarar alerta roja por calor extremo en varias provincias. Este fenómeno se integra a lo que podría convertirse en la cuarta ola de calor del verano 2025-2026, caracterizada por días consecutivos de altas temperaturas y menor humedad relativa.
Las autoridades advierten que este tipo de eventos meteorológicos representa un riesgo considerable para la salud de la población, además de impactos en la agricultura, el agua disponible y la seguridad pública.
Riesgos asociados a la ola de calor
Según especialistas, el calor extremo no es solo una incomodidad: puede traducirse en problemas de salud graves y complicaciones crónicas. Evelyn Pallero, docente de la facultad de medicina de la Universidad del Alba, explica que la exposición prolongada a altas temperaturas puede causar:
- Deshidratación, agotamiento por calor, insolación o golpe de calor.
- Descompensación en personas con enfermedades crónicas, como cardiovasculares, respiratorias o metabólicas.
- Mayor riesgo de accidentes laborales y problemas de rendimiento físico, especialmente en trabajos al aire libre.
La docente pide poner atención precisamente en los golpes de calor, ya que se trata de “una urgencia médica que puede ser fatal si no se trata a tiempo. Los grupos más vulnerables son los adultos mayores, niños pequeños, embarazadas y personas con patologías cardiovasculares o respiratorias”, explica Pallero. Frente a esto, existen una serie de recomendaciones para la ciudadanía y autoridades:
Para la población general:
- Beber agua de manera constante, incluso si no se siente sed.
- Evitar exposición prolongada al sol entre las 11:00 y 17:00 hrs.
- Utilizar ropa ligera, de colores claros, sombrero, lentes y bloqueador solar.
- Evitar actividad física intensa en horas de mayor radiación.
- Monitorear especialmente a niños, adultos mayores, embarazadas y personas con patologías.
Para autoridades y servicios de salud:
- Optimizar las alertas tempranas y campañas de comunicación masiva sobre el calor extremo.
- Establecer centros de hidratación y refugios climáticos en zonas urbanas y rurales.
- Coordinar con servicios de salud para responder rápidamente a casos de urgencia por calor.
- Integrar datos meteorológicos con sistemas sanitarios para prever demandas de atención médica.
Innovación digital para enfrentar impactos
El aumento de las temperaturas es una realidad que no solo afecta a nuestro país, sino que, a todo el mundo, influenciado principalmente por el cambio climático. La realidad de las olas de calor ha significado que, en otros países, se use tecnología para hacer frente a la gestión de salud pública en estos escenarios críticos. Algo que se mira de reojo en Chile.
En España, por ejemplo, se implementó un sistema llamado Onesait Healthcare, que permite integrar módulos de gestión poblacional y una innovadora super app para la ciudadanía, y que se puede utilizar para campañas activas de autocuidado, seguimiento de pacientes y comunicación directa con usuarios del sistema de salud.
“Frente al escenario climático que enfrentamos y las limitaciones de respuesta del sistema tradicional, soluciones como esta super app podrían marcar una diferencia significativa en la prevención de efectos graves del calor, sobre todo en personas mayores, pacientes crónicos y menores de edad”, explica la Dra. María José Gamboa, experta en salud digital de Minsait.
Si bien la SuperApp de Onesait Healthcare cuenta con múltiples funcionalidades orientadas a la gestión integral de la salud, en el contexto estacional actual, destacan especialmente aquellas aplicables a eventos de calor extremo:
• Campañas digitales de autocuidado, con enfoque en hidratación preventiva, identificación de signos de alarma y cuidados diferenciados por grupo de riesgo.
• Recordatorios inteligentes de hidratación y recomendaciones personalizadas por franja horaria, ajustadas al perfil del usuario.
• Alertas georreferenciadas que orientan a las personas sobre cuándo y dónde consultar, fortaleciendo el vínculo entre el ciudadano y la red asistencial.
“La hidratación debe ser preventiva y constante. Esperar a tener sed no es suficiente en jornadas de calor intenso, ya que cuando aparece la sed el cuerpo ya presenta un grado inicial de deshidratación”, enfatiza la Dra. María José Gamboa.
Estas soluciones orientadas a la salud digital buscan consolidar una red de apoyo que combine información pública, atención médica y recomendaciones personalizadas, reduciendo la brecha entre el pronóstico climático y la respuesta sanitaria.
Si bien la SuperApp aún no ha sido implementada en Chile, su adopción podría ser altamente beneficiosa considerando las condiciones climáticas actuales, caracterizadas por olas de calor intensas, y las proyecciones de aumento en los efectos adversos asociados a la exposición térmica.
Llamado a la acción
Frente a una ola de calor que se perfila como una de las más severas de los últimos años, es imprescindible que instituciones públicas, privadas y la ciudadanía trabajen de forma coordinada. La prevención, la información oportuna y el uso de tecnologías integradas son herramientas clave para mitigar riesgos y proteger la salud de la población chilena.
Fuente: We Comunicaciones