La distinción otorgada por la OIM destacó una experiencia desarrollada desde el territorio que ha permitido fortalecer procesos de inclusión y apoyo a personas migrantes en Valparaíso.
La labor sostenida por más de una década por la Corporación La Matriz y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, desarrollada junto a comunidades migrantes del Barrio Puerto, recibió un importante reconocimiento tras ser destacada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), entidad perteneciente al sistema de Naciones Unidas. Ambas instituciones fueron distinguidas por su trabajo en integración social, cultural y territorial, con especial énfasis en la comunidad haitiana.
La ceremonia se realizó en la Sala del Centro de Estudios para el Desarrollo Urbano Contemporáneo (DUC) de Valparaíso, en el marco del Sexto Concurso de Buenas Prácticas de Organizaciones de la Sociedad Civil que Trabajan para Personas Migrantes, Refugiadas y Retornadas en América Latina y el Caribe, instancia orientada a visibilizar experiencias innovadoras, sostenibles y replicables en materia de integración comunitaria.
La actividad contó con la bendición del padre Víctor Godoy, presidente de la Corporación y párroco de La Matriz del Salvador del Mundo, las intervenciones de representantes del programa, testimonios de integrantes de la comunidad migrante y la entrega oficial del reconocimiento por parte de la OIM, a lo que se sumó la presentación de la Orquesta Infanto-Juvenil La Matriz.
El reconocimiento al Programa Migrantes puso especial atención en un modelo de trabajo territorial que surgió en 2015 como respuesta a la llegada de familias haitianas al sector y que, con el paso del tiempo, evolucionó hasta convertirse en una red permanente de apoyo e integración. Lo que inicialmente comenzó con clases de español para enfrentar las barreras idiomáticas derivó, posteriormente, en procesos de alfabetización, acompañamiento comunitario, actividades interculturales, apoyo a procesos de regularización migratoria, iniciativas dirigidas a niños y niñas, y proyectos de promoción cultural.
El trabajo desarrollado con la comunidad haitiana fue uno de los aspectos especialmente valorados por Naciones Unidas, destacando una experiencia construida desde el territorio y fortalecida mediante la colaboración entre la sociedad civil y la academia.
El vicerrector de Vinculación con el Medio de la PUCV, David Contreras, señaló que este reconocimiento internacional pone en valor la forma en que la Universidad entiende su relación con el territorio en el que está inserta. “Para nuestra universidad, este nexo constituye un componente esencial de su misión y se encuentra expresamente recogido en el Plan de Desarrollo Estratégico 2023-2029”, afirmó.
“Creemos en una universidad comprometida con su entorno, capaz de construir respuestas junto a las comunidades y, al mismo tiempo, aprender de ellas, generando un impacto recíproco y transformador. La experiencia desarrollada con la Corporación La Matriz demuestra que los desafíos sociales complejos requieren un trabajo colaborativo y profundamente humano”, complementó el vicerrector.
Paola Zepeda, oficial a cargo de la Organización Internacional para las Migraciones Chile, explicó que “el trabajo de integrar a las y los migrantes a través del lenguaje ha sido una iniciativa muy innovadora, ya que les ha permitido sentirse parte de la comunidad. En este sentido, destaco la contribución que ha hecho la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, constituyéndose en un soporte importante para La Matriz en cuanto a las metodologías y a la experiencia académica. Asimismo, se han diseñado nuevas herramientas que han permitido mejorar los procesos de aprendizaje”.
La encargada del Programa Migrantes de La Matriz, Dora Segovia, recordó que la iniciativa nació hace más de una década, a partir de necesidades concretas detectadas en el territorio.
“Este reconocimiento representa mucho para nosotros y nos incentiva a seguir trabajando con las nuevas generaciones. Cada día buscamos dar mayor dignidad a las personas, estamos insertos en el territorio y apoyamos a los migrantes con los trámites de documentación, escolaridad, de salud. Nos hemos preocupado siempre de entregarles las herramientas para que se desarrollen y en este plano, la PUCV ha sido un gran apoyo, principalmente por el aporte de los estudiantes en práctica”, precisó.
La directora de la Corporación La Matriz y profesional del programa, Romina Cabrera, sostuvo que “este premio reconoce un proceso desarrollado junto a la comunidad migrante, las instituciones y la Universidad. Visibiliza una experiencia que ha demostrado ser sostenible, transformadora y replicable en otros territorios. Además, nos llena de orgullo saber que somos la única iniciativa chilena reconocida en esta versión del concurso”.
Impacto en la comunidad
Uno de los momentos más significativos de la jornada estuvo marcado por el testimonio de Dieulene Choute, representante de la comunidad migrante, quien dio cuenta del impacto concreto que el programa ha tenido en sus procesos de integración.
“Este programa tiene un gran significado, ya que nos ha brindado apoyo para resolver asuntos migratorios, ha acompañado a nuestras familias y organiza actividades para los niños y las niñas. La Corporación La Matriz es como una gran familia, donde compartimos permanentemente en actividades. Además, el Programa Migrante siempre está disponible para ayudarnos y acompañarnos en todo lo que necesitamos. Esperamos que pueda llegar a muchas más personas”, señaló.
La distinción entregada por Naciones Unidas al Programa Migrantes ratificó el alcance de una iniciativa nacida desde el Barrio Puerto y fortalecida a través del trabajo conjunto entre organizaciones sociales y la academia, proyectándose como una experiencia de referencia regional en materia de inclusión, integración y convivencia intercultural.
Fuente: PUCV