Junio, 2026.- La reciente promulgación de la Ley de Envejecimiento en Chile marca un hito en la forma en que el país aborda el rápido aumento de su población mayor. Más allá de asegurar cuidados y protección social, la normativa pone en el centro un concepto cada vez más relevante: el envejecimiento saludable. Sin embargo, expertos advierten que uno de sus componentes más determinantes sigue siendo invisibilizado en las políticas públicas: la salud bucal.
Chile vive un proceso acelerado de envejecimiento. Hoy, las personas mayores representan un porcentaje creciente de la población, y se proyecta que en los próximos años superarán a los menores de 15 años. Este cambio no solo tensiona los sistemas de salud y cuidado, sino que obliga a repensar qué significa envejecer bien.
En este escenario, la nueva legislación busca promover la autonomía, la funcionalidad y la calidad de vida en la vejez. Pero investigadores del área de la salud advierten que estos objetivos difícilmente podrán alcanzarse sin integrar de manera efectiva la salud oral.
“La boca no es un sistema aislado: influye directamente en la alimentación, la comunicación, la autoestima y la interacción social”, señalan académicas de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Alba. Problemas como la pérdida de dientes, el dolor o las enfermedades periodontales no solo afectan la calidad de vida, sino que pueden desencadenar malnutrición, aislamiento, fragilidad e incluso dependencia.
Las cifras son elocuentes. En Chile, la gran mayoría de las personas mayores presenta enfermedades bucales acumuladas, con altos niveles de pérdida dentaria y baja cobertura de atención odontológica. A pesar de ello, la salud oral ha quedado históricamente fuera de las estrategias integrales de envejecimiento.
La evidencia científica también muestra que las enfermedades bucales están estrechamente vinculadas con patologías crónicas como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, configurando un círculo de deterioro que impacta directamente en la autonomía de las personas mayores.
En este contexto, especialistas plantean que la nueva Ley de Envejecimiento abre una oportunidad clave. “Si queremos avanzar hacia un envejecimiento digno y activo, la salud bucal debe ser incorporada como un eje estratégico, no como un elemento secundario”, enfatizan.
El desafío ahora es traducir esta visión en políticas concretas: ampliar el acceso a atención odontológica, fortalecer la prevención desde etapas tempranas y avanzar hacia modelos de atención integrados que consideren a la persona mayor en su totalidad.
A medida que Chile se adapta a esta nueva realidad demográfica, el mensaje es claro: vivir más años no es suficiente. La verdadera meta es vivirlos con bienestar, y en ese camino, la salud bucal tiene mucho más que decir de lo que tradicionalmente se ha reconocido.
Autoras:
Dra. Loredana Yutronic Montiglio
Vicedecana Facultad de Ciencias de la Salud
Universidad del Alba
Dra. Carolina Saldívar Apablaza
Directora de Odontología
Facultad de Ciencias de la Salud
Universidad del Alba
Fuente: We Comunicaciones