Santiago, mayo de 2026. – La llegada de un bebé es, sin duda, uno de los momentos más luminosos para una familia. Sin embargo, detrás de este acontecimiento existe otra historia de transformación profunda que suele ocurrir en silencio: el nacimiento de una madre. Este mes de mayo, el concepto “Nace una mamá” invita a la sociedad chilena a celebrar este proceso con la misma alegría y dedicación que se le entrega al recién nacido, entendiendo que el bienestar de la mujer es el corazón de una crianza sana y feliz.
A nivel local, la realidad de las madres chilenas muestra que este “renacimiento” requiere hoy más que nunca de una red de apoyo activa. Según el Termómetro de la Salud Mental ACHS y el Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales UC (2023), las mujeres presentan niveles de malestar psicológico significativamente más altos que los hombres, una brecha que se acentúa en las etapas de cuidado intensivo. Esta realidad se refleja en que 1 de cada 5 mujeres en Chile presenta síntomas de depresión posparto (Guía Perinatal del Ministerio de Salud), una cifra que nos recuerda que cuidar a quien cuida es una prioridad de salud pública y familiar.
La matrona y especialista en lactancia, María Sofía Castro, destaca la importancia de este cambio de mirada: “El posparto es un periodo de enorme exigencia. En Chile, vemos que muchas madres postergan su salud física y mental por cumplir con las demandas del entorno. Cuando preguntamos ‘¿cómo estás tú?’ con genuino interés, estamos validando a una mujer que está descubriendo una nueva versión de sí misma. Celebrar a la madre es recordarle que su bienestar es el mejor regalo que puede recibir su hijo”.
El desafío actual es reactivar a “la aldea”: ese entorno de parejas, familiares y amigos que tiene el poder de transformar la experiencia de la maternidad. Un estudio de la Universidad de los Andes (2022) sobre coparentalidad reveló que la carga mental sigue recayendo mayoritariamente en las mujeres, lo que explica por qué muchas veces el tiempo para el autocuidado desaparece. Ante esto, la iniciativa impulsada por Philips Avent —basada en su estudio global que consultó a 12.000 madres en 8 países— propone que el apoyo pase de la intención a la acción proactiva, sin esperar a que la madre, ya agotada, deba solicitar ayuda.
Este mayo, el objetivo es que cada nacimiento sea una celebración por partida doble. Al poner luz sobre las necesidades de la madre con una mano extendida y acciones concretas, transformamos la crianza en un camino compartido y vibrante. Porque cuando la sociedad aprende a ver y cuidar a la mamá que acaba de nacer, estamos fortaleciendo el vínculo más importante de la vida.
Fuente: publicoporternovelli.