Estudio “La mirada de las Directoras 2026” de KPMG y Women Corporate Directors revela que las directoras tienen plena conciencia de las brechas en gobierno corporativo, pero la urgencia del corto plazo bloquea los cambios. La IA es el tema con mayor brecha entre conciencia y acción.
Santiago, 27 de mayo de 2026.– Mientras los directorios chilenos destinan casi el 80% de su tiempo a resultados financieros, estrategia actual y gestión de riesgos, las propias directoras advierten una señal de alerta: el foco operativo está dejando menos espacio para discutir los temas que definirán la sostenibilidad y competitividad futura de las empresas. Esa es una de las principales conclusiones del estudio “La mirada de las directoras”, presentado hoy por KPMG en conjunto con Women Corporate Directors y Alta Dirección FEN de la Universidad de Chile.
El estudio fue elaborado a partir de una encuesta respondida por el 70% de las integrantes de WCD Chile durante abril de 2026. Sus conclusiones dejan en evidencia una paradoja que domina la gobernanza corporativa chilena: casi el 80% del tiempo de los directorios se concentra en lo inmediato, mientras las propias directoras reconocen que eso no alcanza para enfrentar los desafíos que vienen.
“Los directorios chilenos tienen un diagnóstico lúcido de sus propias debilidades. El desafío no es de conciencia, es de agenda. Mientras la urgencia operativa domine la sala de sesiones, temas como la IA, la diversidad de perfiles y la visión de largo plazo seguirán siendo conversaciones pendientes”, aseguró Valeria Flaviani, Socia de Advisory de KPMG Chile y Co-Chair de Women Corporate Directors (WCD) Chile, durante la presentación de los resultados.
La IA concentra la mayor distancia entre lo que se reconoce como necesario y lo que ocurre en la práctica. Es el área donde más formación se requiere —con 30,8%, muy por encima de riesgos (16,8%) y ciberseguridad (15%)— pero figura entre los temas con menor presencia en la agenda real de los directorios, donde la transformación digital apenas alcanza el 10% del tiempo dedicado.
“Es fundamental que dentro del directorio haya conocimiento sobre cómo funciona la tecnología, y que al menos haya una persona en la mesa que entienda bien y esté mirando las tecnologías que cambian el contexto, como la IA”, comentó Gloria Maldonado, directora de empresas y panelista del encuentro.
El diagnóstico que no se traduce en acción
El 31% de las directoras identifica la poca diversidad de perfiles como la principal debilidad de los directorios, seguida de la falta de visión estratégica de largo plazo (20%) y la ausencia de experiencia tecnológica (15%). Al mismo tiempo, cuando se les pide priorizar una sola iniciativa para fortalecer el gobierno corporativo, el 24% elige precisamente potenciar el rol estratégico y la mirada de largo plazo. La agenda inmediata, sin embargo, lo posterga sistemáticamente.
“Comparto que en los directorios hay mucho tiempo dedicado a la revisión de los estados financieros y la estrategia —más del 80%. Sin embargo, depende del sector y de la madurez de la empresa. Durante el año sí se revisan temas de futuro para ponerlos en la agenda, el desafío está en encontrar ese espacio”, comentó Isabel Margarita Bravo, directora de empresas como Scotiabank e Indisa, y panelista del evento.
Pese a que el 36,8% de las directoras señala que el principal desafío en esta materia es integrar los factores ESG en la estrategia y la creación de valor, en la práctica el tema está prácticamente ausente: apenas el 1% del tiempo de los directorios se destina a él.
“Hay una tensión permanente entre lo inmediato del día a día, que consume gran parte de la agenda, y la mirada de largo plazo sobre la sostenibilidad de la compañía. Cuando el sector privado se compromete con los más altos estándares de gobierno corporativo, eso genera un impacto real y permanente en la sociedad”, señaló Francisco Lyon, Socio Principal de KPMG Chile.
En materia de crecimiento país, los directorios apuntan a tres palancas principales para que Chile vuelva a crecer sobre el 4%: reducción de permisos y burocracia (19,6%), mayor certeza jurídica e institucional (14,7%) y mejoras en productividad y competitividad (11,8%). El foco está más en destrabar condiciones estructurales de inversión que en medidas de corto plazo.
“Desde hace décadas hay una tendencia sostenida hacia la diversidad en los directorios. No solo de género, sino también cultural y de enfoques. Esa diversidad hace el debate más rico, mejora la calidad de las decisiones, y cuando ocurre en el mundo privado, también enriquece el debate de políticas públicas”, señaló Álvaro Clarke, Director Ejecutivo de Alta Dirección FEN de la Universidad de Chile.
Fuente: Vinculación