Investigar a la empresa, demostrar logros con ejemplos concretos y conocer las propias fortalezas son algunos de los aspectos que hoy pueden inclinar la balanza a favor de un candidato. Experto advierte que, en un escenario de mayor desempleo y procesos de selección más exigentes, una buena preparación resulta fundamental para avanzar en una postulación.
Encontrar trabajo se ha vuelto más desafiante. A la mayor cantidad de personas buscando empleo se suma un cambio en la forma en que las empresas están contratando: los procesos de selección son más extensos, la movilidad interna ha cobrado protagonismo y los reclutadores analizan cada vez más aspectos antes de tomar una decisión.
Desde Grafton Latam explican que muchas organizaciones están privilegiando promover talento interno antes de incorporar nuevos colaboradores, mientras que las negociaciones salariales se han vuelto más complejas y la evaluación de los postulantes es mucho más rigurosa.
“En un mercado laboral cada vez más competitivo, ya no basta con cumplir los requisitos técnicos. Las empresas buscan candidatos con capacidad de adaptación, alineados con su cultura organizacional y con potencial de permanencia, especialmente en procesos de selección que hoy son más exigentes”, señala Javier Galáz, CEO de Grafton Latam.
Además, aunque la formación y la experiencia siguen siendo relevantes, hoy las empresas ponen especial atención en habilidades que permiten anticipar cómo será el desempeño de una persona dentro de la organización. La motivación, la flexibilidad, la capacidad de adaptación, la iniciativa y las habilidades interpersonales son atributos cada vez más valorados, junto con el denominado “calce cultural”, es decir, la afinidad del candidato con los valores y la forma de trabajar de la empresa.
“Hoy ya no basta con tener experiencia y conocimientos técnicos. Cuando los candidatos tienen perfiles similares, las empresas privilegian la motivación, la capacidad de adaptación y el calce con la cultura organizacional, factores que pueden marcar la diferencia en un proceso de selección”, comentan desde Grafton.
5 errores que pueden costar una oportunidad
Entre las situaciones que más afectan el desempeño de los postulantes durante una entrevista, Grafton Latam identifica cinco errores frecuentes:
- Llegar sin haber investigado la empresa, el cargo o el proceso de selección.
- Extenderse demasiado en las respuestas o no contestar directamente lo que se pregunta.
- Referirse de manera negativa a empleadores anteriores.
- No explicar claramente los principales logros profesionales.
- No preparar preguntas para realizar al entrevistador.
A esto se suman otros factores que pueden perjudicar la evaluación, como plantear expectativas salariales muy distintas de las conversadas previamente o utilizar un lenguaje excesivamente técnico que dificulte la comunicación.
Cómo llegar mejor preparado
Para enfrentar con éxito una entrevista, los especialistas recomiendan dedicar tiempo a conocer la empresa, revisar su sitio web, informarse sobre sus productos o servicios y comprender el contexto de la industria en la que participa.
También aconsejan repasar el currículum antes de la reunión, recordando fechas, responsabilidades, proyectos y resultados alcanzados. Al responder las preguntas, lo ideal es respaldar cada afirmación con ejemplos concretos que expliquen qué se hizo, cómo se realizó y cuál fue el impacto obtenido.
Otro aspecto importante es anticipar preguntas sobre fortalezas, debilidades, expectativas salariales, razones para cambiar de empleo o proyecciones profesionales. En estos casos, la honestidad y las respuestas bien fundamentadas suelen generar una mejor impresión que las respuestas preparadas o demasiado generales.
Para quienes llevan varios meses buscando trabajo, Grafton Latam recomienda revisar la estrategia de postulación, adaptar el currículum a cada oferta laboral y analizar en qué etapa de los procesos de selección suelen quedar fuera, con el fin de identificar oportunidades de mejora.
Según Galáz, existen tres acciones que pueden marcar una diferencia significativa frente a otros postulantes: “La primera es investigar la empresa y conocer su realidad, porque eso demuestra interés y preparación. La segunda, llegar con ejemplos concretos de logros y resultados, ya que los reclutadores buscan evidencia más que descripciones de funciones. Y la tercera, hacer preguntas al entrevistador al final del proceso. Una buena pregunta refleja motivación, pensamiento crítico y puede reforzar la impresión que deja el candidato”.
Fuente: Comunícate 360