- En dos años se duplicaron las inscripciones de mayores de 65 años en la aplicación de Salcobrand. Hoy representan el 43% de los nuevos usuarios y, además de acceder a beneficios, la utilizan para resolver dudas de salud con un químico famacéutico y con otros asesores.
- Los tratamientos para diabetes, sistema nervioso y salud cardiovascular concentran más del 40% del gasto de este grupo.
Jueves 01 de octubre de 2026. Durante años se instaló la idea de que las personas mayores se mantienen alejadas de la tecnología, pero los datos muestran una realidad diferente. Casi la mitad de quienes se inscribieron en 2026 en la aplicación de Salcobrand, que busca mejorar la experiencia de los clientes y ofrecer soluciones que facilitan el cuidado de su salud, tiene más de 65 años, una proporción que en 2024 no pasaba del 20%.
En solo dos años, las inscripciones de personas mayores se duplicaron. Este crecimiento refleja un cambio en la forma en que este segmento se relaciona con las herramientas digitales, especialmente cuando les permiten acceder de manera más simple a beneficios y servicios de salud.
La tendencia coincide con el envejecimiento de la población chilena. Según el Censo 2024 del INE, las personas de 65 años o más ya representan el 14% de la población y por cada 100 menores de 14 años, existen 79 personas mayores de 65. A la vez, la conectividad también aumentó. La última Encuesta de Acceso y Usos de Internet de Subtel muestra que el 86,6% de las personas de 65 años o más usa un smartphone todos los días y el 77% sabe realizar una videollamada de manera autónoma.
Un químico farmacéutico, sin salir de la casa
La función más utilizada por las personas mayores sigue siendo el acceso a descuentos y beneficios a través del código y el programa Mi Salcobrand. Sin embargo, la aplicación también permite hacer consultas por videollamada con un químico farmacéutico, consultar los horarios, revisar stock de medicamentos y agendar turnos previo a ir al local.
Adicionalmente, la app también ofrece el servicio de Starbien, plataforma gratuita que reúne la oferta de 450 partners en cerca de 600 establecimientos a lo largo de Chile, que permite cotizar, comparar y agendar consultas presenciales o por telemedicina, exámenes, cirugías y seguros desde un solo lugar.
“Cuando se habla de tecnología solemos pensar en los más jóvenes, pero las personas mayores han mostrado que se adaptan rápido cuando una herramienta les resuelve algo concreto de su día a día. Nuestro desafío es que esa experiencia sea cada vez más simple”, explica María José Ampuero, Gerente de Marketing, Clientes y Comunicaciones Externas de Salcobrand.
Para aprovechar una consulta de telefarmacia, el especialista recomienda tener a mano la lista de medicamentos que se toman, con sus dosis y horarios; consultar siempre antes de sumar un suplemento o un medicamento de venta libre a un tratamiento crónico, y pedir apoyo a un familiar para la primera configuración de la aplicación. El celular también sirve para preparar la visita a la farmacia, antes de salir, se puede revisar si el medicamento está disponible en el local más cercano y confirmar su horario. Al llegar, basta con pedir turno en la fila virtual para esperar sentado y no en la fila.
¿Qué compran las personas mayores de 65 años?
Las compras de este grupo muestran bien cuáles son sus principales necesidades de salud. Más de la mitad se concentra en cuatro áreas. La primera son los productos para la digestión y el metabolismo (16,9%), donde están, por ejemplo, los tratamientos para la diabetes. Le siguen los medicamentos para el dolor, el sueño o el ánimo (12,9%), los que cuidan el corazón y la presión arterial (12,3%) y los que se usan para resfríos, alergias y problemas respiratorios (11,4%). Más atrás aparecen el cuidado personal (8,1%) y los productos para huesos y articulaciones (6,3%).
Los datos también muestran diferencias entre quienes utilizan la aplicación de Salcobrand y quienes no. Los clientes mayores de 65 años que usan el programa Mi Salcobrand ahorran 5 veces más que quienes no están inscritos.
“La barrera casi nunca es la edad, sino dar el primer paso, descargar la aplicación y configurarla. Muchas veces un hijo o un nieto ayuda con este proceso inicial, pero después la persona la usa de forma completamente autónoma y con mucha frecuencia”, agrega María José.
Fuente: Parla