- La automatización de faenas, el uso de equipos autónomos y el procesamiento de datos en tiempo real están elevando las exigencias sobre la infraestructura tecnológica que sostiene la operación minera. Especialistas advierten que energía, enfriamiento y capacidad de procesamiento serán factores cada vez más críticos para evitar interrupciones.
- De esto y más, se hablará en el Data Center & AI Infrastructure LATAM 2026, encuentro que reunirá a empresas y especialistas en infraestructura digital los próximos 9 y 10 de julio, en el Hotel Mandarin Oriental de Santiago.
Junio, 2026. La inteligencia artificial está transformando una de las industrias más importantes para la economía chilena. La minería, conocida históricamente como el “sueldo de Chile” por su aporte al empleo, las exportaciones y la recaudación fiscal, acelera la incorporación de tecnologías capaces de anticipar fallas, operar equipos de manera remota y optimizar procesos en tiempo real.
Pero esta revolución tecnológica trae consigo un desafío que muchas veces pasa inadvertido. Para que todas esas aplicaciones funcionen sin interrupciones, las compañías necesitan una infraestructura digital cada vez más robusta, capaz de procesar enormes volúmenes de información de forma continua y segura.
En efecto, cada vez que un algoritmo analiza datos de una faena, un camión autónomo toma decisiones o un sistema predictivo detecta una falla antes de que ocurra, detrás existe una red de centros de datos, sistemas de respaldo energético, plataformas de enfriamiento y conectividad que resulta tan estratégica como la propia maquinaria minera. Si esa infraestructura falla, también puede hacerlo parte de la operación.
“La inteligencia artificial está cambiando la forma en que opera la minería moderna. Hoy vemos procesos más automatizados, equipos que pueden ser operados de forma remota y aplicaciones capaces de anticipar fallas antes de que ocurran. Sin embargo, para que estas tecnologías entreguen resultados sostenibles, es fundamental contar con una infraestructura robusta que soporte el procesamiento de datos, la conectividad y la continuidad operacional”, explica José Medina, Sales Account Manager de Vertiv Chile.
El fenómeno adquiere especial relevancia en Chile, donde muchas operaciones mineras funcionan en zonas aisladas, a gran altura y bajo condiciones climáticas extremas. En esos escenarios, una interrupción de la infraestructura crítica puede afectar la continuidad de procesos productivos altamente automatizados.
Para los especialistas, la incorporación de inteligencia artificial ya no depende únicamente del desarrollo de software o de nuevos algoritmos. La disponibilidad energética, el almacenamiento de datos, la conectividad y los sistemas de refrigeración comienzan a ser factores tan importantes como la propia tecnología.
“No basta con implementar algoritmos o nuevas aplicaciones. La inteligencia artificial requiere energía confiable, conectividad, capacidad de procesamiento, almacenamiento de datos e infraestructura digital preparada para operar de manera continua. Todas estas capas son fundamentales para evitar cuellos de botella que puedan afectar la operación”, agrega Medina.
La tendencia se da en un contexto en que la minería acelera la incorporación de soluciones digitales para mejorar productividad, seguridad y eficiencia operacional, aumentando la presión sobre la infraestructura que sostiene esos sistemas.
El debate llega a Santiago
Este escenario será uno de los temas que marcarán Data Center & AI Infrastructure LATAM 2026, encuentro que reunirá a empresas y especialistas en infraestructura digital los próximos 9 y 10 de julio, en el Hotel Mandarin Oriental de Santiago, para analizar cómo la expansión de la inteligencia artificial está transformando la demanda por centros de datos, energía crítica, enfriamiento y conectividad en América Latina.
Durante el encuentro, Vertiv presentará soluciones orientadas a enfrentar estos nuevos desafíos tecnológicos en industrias de alta exigencia, como la minería, donde la continuidad operacional resulta clave.
Fuente: wecomunicaciones.