• Se trata de la distinción “Ingeniero Meritorio de la Región de Valparaíso 2026”, instaurado en 1975 por el Consejo Zonal Valparaíso del Colegio de Ingenieros de Chile y que por primera vez en su historia es otorgado a una mujer.
La académica e investigadora de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Claudia Altamirano, fue distinguida como “Ingeniero Meritorio de la Región de Valparaíso 2026” por el Consejo Zonal Valparaíso del Colegio de Ingenieros de Chile. Se trata de la primera mujer en recibir este reconocimiento en más de cinco décadas del premio, marcando un importante hito para la participación femenina en espacios históricamente liderados por hombres.
Ingeniera civil bioquímica formada en la PUCV, Altamirano cuenta con una destacada trayectoria académica y científica en la Universidad. Su trabajo se ha enfocado en el desarrollo de soluciones desde la ingeniería y la biotecnología con impacto en la salud y el bienestar de las personas, además de la formación de nuevas generaciones de profesionales e investigadores.
Al conocer la noticia, la académica manifestó recibir el reconocimiento con “enorme gratitud y humildad”, destacando que “no solo es un logro individual, sino que representa el trabajo colectivo que he tenido la oportunidad de desarrollar, durante más de dos décadas, junto a mi grupo e investigadores e instituciones nacionales e internacionales que han confiado en nuestra labor”. Asimismo, expresó que le resulta especialmente significativo que esta distinción provenga del Colegio de Ingenieros, pues es una “institución que representa los valores y la contribución histórica de nuestra profesión al desarrollo del país”.
El premio “Ingeniero Meritorio de la Región de Valparaíso” fue creado en 1975 con el objetivo de reconocer a profesionales de extensa y destacada trayectoria al servicio de la ingeniería y de la región. Desde entonces, ha sido otorgado a más de 40 profesionales.
Respecto a ser la primera mujer que recibe el galardón, Altamirano manifestó sentirse orgullosa y reflexionó en torno a la equidad de género en la ingeniería. “Ser la primera mujer en obtener este reconocimiento, después de más de cincuenta años de historia, habla de los avances que hemos logrado, pero también nos recuerda que aún existen enormes desafíos en temas de equidad y visibilidad de las mujeres en ingeniería. Este premio no es solo mío, sino que pertenece a todas aquellas mujeres que abrieron camino antes que yo, que desarrollaron carreras de excelencia en ambientes mucho menos amables y que aun así demostraron que el talento y el liderazgo no tienen género”, indicó.
Sobre los aportes que motivaron este reconocimiento, la investigadora destacó su trabajo en la formación de capital humano avanzado y en el fortalecimiento de capacidades científicas en áreas como la producción de biofármacos, vacunas y terapias avanzadas. Esto le ha permitido- dijo- contribuir a posicionar a la Región de Valparaíso como un polo relevante en bioprocesos y biotecnología aplicada a salud humana y animal.
Trayectoria de excelencia en la PUCV
En línea con el compromiso de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso con su entorno y la formación integral de las personas, la académica ha fortalecido una estrecha relación con el sector privado, orientando su labor a las necesidades del ámbito productivo. Durante su trayectoria, ha trabajado junto a empresas biotecnológicas y farmacéuticas de la Región de Valparaíso y de otras zonas del país, participando en iniciativas de investigación aplicada, innovación y transferencia tecnológica. “Mi convicción es que la generación de conocimiento alcanza su máximo valor cuando logra transformarse en soluciones concretas que aportan al desarrollo económico y social de las personas, de la humanidad toda”, indicó.
Claudia Altamirano también destacó el rol que ha tenido la PUCV en su desarrollo profesional, subrayando que la Universidad le ha permitido impulsar nuevas líneas de investigación, conformar equipos interdisciplinarios, generar redes internacionales y liderar iniciativas de alto impacto regional e institucional.
De esta forma, manifestó sentirse profundamente identificada con el sello valórico de universidad, el cual —afirmó— ha marcado su manera de comprender la investigación, la docencia y la vinculación con el entorno.
A lo largo de su trayectoria, la investigadora PUCV ha obtenido múltiples fondos concursables para desarrollar sus proyectos, entre ellos los Fondecyt o los Fondef. Uno de los más importantes ha sido el FIU Frontera, un fondo institucional del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, al que la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso postuló con un proyecto desarrollado por Claudia Altamirano, en torno a la creación de un centro interdisciplinario de salud y bienestar.
Fuente: PUCV.