- El estudio revela que dos de cada tres compañías de la lista Global Fortune 500, que reúne a las empresas más grandes del mundo, y que utilizan oficinas de WeWork, mantuvieron o ampliaron sus espacios entre mayo de 2025 y mayo de 2026. Latinoamérica destaca al ser la región con mayor tasa de retención.
Revisa más detalles del estudio acá
Santiago de Chile, 15 de julio de 2026 .– Durante años, los espacios de trabajo flexibles fueron asociados principalmente con emprendedores y startups, mientras que las grandes compañías los consideraban una alternativa transitoria. Sin embargo, esa realidad ha dado un giro y hoy se han convertido en un componente estratégico de las decisiones inmobiliarias para empresas de gran tamaño. Así lo revela el nuevo Informe Global Fortune 500 sobre Espacios Flexibles de WeWork, que analizó la evolución de las empresas incluidas en esta lista que operan dentro de su red global entre mayo de 2025 y mayo de 2026.
Los resultados muestran que el 64% de estas compañías mantuvo o amplió su presencia durante el periodo, equivalente a dos de cada tres empresas. Además, en mayo de 2026, 124 de las 500 organizaciones que integran el ranking Global Fortune 500 (las empresas más grandes del mundo) contaban con espacios en WeWork, como complemento de sus contratos de arriendo tradicionales y propiedades corporativas.
La investigación también muestra que el uso de espacios flexibles por parte de las grandes empresas se aleja de la lógica de los escritorios ocasionales. El 92% opta por oficinas dedicadas para sus equipos, las que concentran aproximadamente el 90% del total de puestos ocupados. Esto refleja una preferencia por espacios privados y adaptados a cada organización, pero bajo condiciones que permiten ampliar o reducir su superficie de acuerdo con la evolución del negocio.
Esta tendencia se observa también en el tamaño de las operaciones. Entre 2025 y 2026, el espacio promedio ocupado por las empresas Fortune 500 presentes en la red aumentó casi un 21%, pasando de 556 a 672 puestos.
De acuerdo con el CEO de WeWork, John Santora, “la cuestión ya no es si los espacios de trabajo flexibles tienen cabida en la cartera empresarial. La cuestión es cómo las empresas los integran junto con los contratos de arrendamiento a largo plazo para crear una estrategia inmobiliaria más ágil, resiliente y mejor adaptada al crecimiento o a la incertidumbre”.
Latinoamérica sigue la tendencia
El compromiso con los espacios flexibles es aún más fuerte en Latinoamérica. Durante el periodo analizado, el 76% de los miembros de la región mantuvo o amplió su espacio, la tasa más alta entre los mercados considerados por el estudio. El tiempo promedio para concretar nuevos acuerdos en Latinoamérica fue de aproximadamente 109 días, lo que demuestra la rapidez que ofrece este tipo de soluciones.
El reporte muestra, además, que las grandes organizaciones utilizan estas soluciones para operar de manera coordinada en diferentes mercados. El 62% de las compañías analizadas tiene presencia en más de una ubicación, el 60% opera desde distintas ciudades y el 53% utiliza espacios de WeWork en más de un país. De esta manera, pueden estandarizar condiciones, servicios y experiencias para sus equipos, sin depender de contratos inmobiliarios independientes en cada mercado.
Rapidez para acompañar el crecimiento
La velocidad de implementación aparece como otro de los factores relevantes. A partir del análisis de más de 1.000 nuevos acuerdos firmados con empresas Fortune 500 desde 2023, el estudio determinó que transcurren, en promedio, 95 días desde la primera consulta hasta la ocupación del espacio: cerca de 59 días para negociar y firmar el contrato y otros 36 para concretar la instalación.
Incluso las oficinas de mayor tamaño pueden entrar en funcionamiento en plazos reducidos. Los proyectos de 100 puestos o más tardan alrededor de cuatro meses, lo que permite a las compañías responder con mayor rapidez ante expansiones, apertura de nuevos mercados, reorganizaciones internas o cambios en la conformación de sus equipos.
Los sectores de tecnología y finanzas encabezan la adopción, representando en conjunto el 47% de las empresas Fortune 500 presentes en la red. A ellos se suman compañías de consumo, manufactura y salud, industrias consolidadas que requieren altos estándares de seguridad, continuidad operacional y cumplimiento normativo.
En este escenario, la flexibilidad comienza a entenderse menos como una modalidad transitoria y más como una capacidad empresarial: permite ocupar espacios dedicados, mantener presencia en distintas ciudades y ajustar la superficie disponible sin comprometer la continuidad ni la experiencia de los equipos.
Fuente: e-press