· La incorporación de 200 l/s de agua desalinizada como fuente de respaldo es parte de la estrategia de Esval de adaptación al cambio climático, aumentado la resiliencia de sus sistemas y la seguridad hídrica para las más de 700.000 familias que reciben su servicio.
· Con este acuerdo, el 25% de la producción de la planta desalinizadora tendrá como destino el consumo humano, consolidando así el modelo multipropósito de Aguas Pacífico.
Puchuncaví, 6 de enero de 2026. En un paso decisivo para enfrentar la megasequía que afecta a la zona central, Esval y Aguas Pacífico formalizaron un acuerdo de largo plazo que permitirá integrar, por primera vez, el agua de mar desalada a la red de consumo humano del Gran Valparaíso y Litoral Norte. El contrato, con una vigencia de 20 años, asegura el suministro de 200 litros por segundo, fortaleciendo la resiliencia hídrica de la región.
El gerente general de Aguas Pacífico, Javier Moreno Hueyo, destacó que “este hito valida la visión fundacional de la compañía, que incorporó desde su diseño el modelo multipropósito. Con este acuerdo, sumado al porcentaje que se entregará a los SSR en la zona, el 25% de nuestra capacidad de producción tendrá como objetivo el consumo humano. Esta alianza marca un punto de inflexión en la industria, rompiendo el paradigma de que las grandes desalinizadoras son exclusivas para un solo cliente. Estamos muy orgullosos de ser un actor que aporta un suministro de agua seguro y sustentable para las familias de la región”, afirmó el ejecutivo.
Por su parte, el gerente general de Esval, José Luis Murillo, afirmó que esta alianza “representa un paso importante en nuestra estrategia de adaptación al cambio climático. La Región de Valparaíso es una de las más afectadas por ello y, por lo tanto, necesitamos sumar todas las alternativas que nos permitan fortalecer nuestro servicio. Al incorporar agua desalada nuestro sistema de producción y distribución del agua potable, estamos dando mayor tranquilidad a las más de 700 mil familas que atendemos, diversificando nuestras fuentes y aliviando la presión sobre otras, como el río Aconcagua y embalse Los Aromos”.
Esta iniciativa representa una inversión de $ 6.000 millones por parte de Esval para la construcción de infraestructura complementaria, que incluye estanques de regulación y sistemas de potabilización. Con este volumen, se estima que se podrá cubrir el consumo diario de 25.000 hogares, es decir un 5% de la demanda del Gran Valparaíso y Litoral Norte. Se espera que el sistema entre en pleno funcionamiento durante el año 2028.
La planta desalinizadora Aconcagua cuenta con una capacidad de producción de 1.000 l/s, y presenta a la fecha un 90% de avance general (planta y acueducto). Está previsto que comience a operar en régimen el primer semestre de este año. El proyecto opera con tecnología de punta y energía 100% renovable, un “respiro” para el medio ambiente al reemplazar la extracción de aguas continentales y apoyando la adaptación al cambio climático.
Fuente: Parla.